
Welspun irrumpe en Vaca Muerta y desplaza a Techint
Quién es el gigante indio que ganó el contrato del GNL.
La adjudicación de los caños del proyecto Argentina LNG a la firma india Welspun no solo marcó un hito industrial —la primera vez en siete décadas que el Grupo Techint queda fuera de una gran licitación energética en el país—, sino que también expuso con crudeza el nuevo escenario que atraviesa Vaca Muerta: apertura total al mercado global, presión por reducir costos y un debate creciente sobre el futuro de la industria nacional.
El contrato, firmado el 23 de diciembre por US$ 203 millones, fue otorgado por el consorcio Southern Energy, integrado por PAE (30%), YPF (25%), Pampa Energía (20%), Harbour Energy (15%) y Golar LNG (10%). La decisión dejó en segundo plano a Tenaris y colocó en el centro de la escena a un jugador poco conocido en la Argentina, pero con peso propio en el tablero energético internacional.
De las toallas al acero: el origen de Welspun
Welspun nació lejos del Oil & Gas. En 1985, el empresario indio Balkrishan Goenka fundó una compañía textil dedicada a la fabricación de toallas y ropa de cama. Cuatro décadas después, aquel emprendimiento se transformó en un holding industrial con más de 35.000 empleados, operaciones en 50 países y una facturación anual cercana a los US$ 5.000 millones.
El giro estratégico hacia el sector energético llegó en 1998, con la puesta en marcha de su primera planta de caños con costura para la industria petrolera. Desde entonces, Welspun Corp inició una expansión sostenida que la llevó a competir —y ganar— en algunos de los proyectos energéticos más importantes del mundo.
Un proveedor global de megaproyectos
El crecimiento de Welspun se consolidó con contratos clave como el Keystone Pipeline en Canadá, en 2007, y el suministro de tuberías para Perú LNG, un proyecto cuya construcción estuvo, paradójicamente, a cargo del propio Grupo Techint.
Actualmente, la compañía cuenta con cuatro plantas industriales en India, entre ellas la de Anjar, considerada una de las más grandes del mundo en su tipo, además de instalaciones productivas en Estados Unidos y Arabia Saudita. Esta estructura le permite abastecer en forma directa a proyectos de gran escala, con costos competitivos y alta capacidad logística.
El desembarco en Argentina LNG
En el caso argentino, Welspun fue seleccionada para proveer unos 500 kilómetros de cañerías de 36 pulgadas, que transportarán el gas de Vaca Muerta hasta la costa de Río Negro, donde se instalará un buque licuefactor flotante para exportar GNL a partir de fines de 2027.
Desde Southern Energy justificaron la elección por una combinación de precio más bajo, mejores condiciones de pago y mayores garantías, en un contexto de caída de precios internacionales y necesidad de previsibilidad financiera para un proyecto de escala global.
Acero, dumping y la polémica
Desde el sector industrial argentino, especialmente Tenaris, cuestionaron que la oferta de Welspun incluya chapas de origen chino, en un mercado donde existen denuncias recurrentes por prácticas de dumping. Sin embargo, fuentes del mercado señalaron que buena parte del acero utilizado por la firma india proviene de proveedores internacionales de primer nivel, como ArcelorMittal —controlante de Acindar— y Tata Steel.
Más allá del origen del insumo, el caso volvió a poner sobre la mesa una discusión de fondo: si la apertura irrestricta y los beneficios del RIGI terminan favoreciendo la importación de bienes industriales en detrimento de la cadena de valor local.
La visión Vaca Muerta: competitividad versus desarrollo
Desde la mirada de Vacamuertaonline, el avance de Welspun no puede leerse solo como una derrota empresarial de Techint. Es una señal del modelo energético que se está consolidando: proyectos orientados a la exportación, búsqueda agresiva de reducción de costos y un Estado que se corre de la promoción activa de proveedores nacionales.
Mientras el Gobierno defiende estas decisiones como necesarias para mejorar la competitividad y viabilizar inversiones millonarias, el interrogante persiste en la cuenca neuquina: ¿puede Vaca Muerta convertirse en una plataforma exportadora sólida sin un entramado industrial fuerte que la acompañe?
El desembarco de Welspun inaugura una nueva etapa. El desafío será encontrar el equilibrio entre integrarse al mercado energético global y sostener el desarrollo industrial y el empleo local que durante años fueron parte del ADN del shale argentino.
Fuente: vmo