
Guerra en Medio Oriente: el conflicto que puede acelerar —o complicar— el futuro de Vaca Muerta
Entre el petróleo caro y los riesgos globales, el shale argentino entra en una nueva etapa de incertidumbre estratégica
La guerra en Medio Oriente volvió a sacudir al mercado energético mundial y colocó nuevamente a Vaca Muerta en el centro del análisis global. El conflicto que comenzó tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán disparó el precio internacional del petróleo y generó un escenario de extrema volatilidad energética, con impactos que ya se sienten en Argentina.
Sin embargo, el efecto sobre el shale argentino no es inmediato. La industria petrolera funciona con decisiones de inversión de largo plazo, donde los precios coyunturales tienen menos peso que las proyecciones estructurales del mercado.
Durante las dos primeras semanas del conflicto, el Brent superó la barrera psicológica de los 100 dólares por barril, llegando a picos cercanos a los 119 dólares, aunque luego se estabilizó alrededor de los 90 dólares.
A pesar de ese salto, en la actividad de Vaca Muerta no se registraron cambios abruptos: no aparecieron equipos perforando a contrarreloj ni ampliaciones urgentes de infraestructura. La razón es simple: el repago de un pozo shale suele tardar entre 18 y 20 meses, por lo que las decisiones se toman sobre precios proyectados de mediano plazo y no sobre picos momentáneos.
Los efectos positivos para Argentina
1. Una geografía que se vuelve estratégica
En medio de un mundo con rutas energéticas cada vez más inestables, la ubicación de Argentina aparece como un activo geopolítico.
A diferencia de otras regiones productoras, el país se encuentra lejos de conflictos bélicos, tiene acceso directo al Atlántico y puede llegar a mercados asiáticos sin depender del congestionado Canal de Panamá.
Para compradores internacionales, especialmente en Asia, esta condición empieza a ser un factor cada vez más valorado.
2. Más ingresos por exportaciones de petróleo
El segundo beneficio es el más evidente: el precio internacional del crudo.
Antes del conflicto el Brent cotizaba cerca de 72 dólares, mientras que ahora se mueve en torno a 90 dólares, con picos muy superiores.
Para el petróleo exportado desde Vaca Muerta esto implica pasar de unos 65 dólares por barril a cerca de 82 dólares, lo que representa un aumento cercano al 25%.
Ese salto impacta directamente en los ingresos del Estado.
La provincia de Neuquén —que recibe el 12% de regalías sobre el valor del crudo— podría sumar hasta 500 millones de dólares adicionales si el precio se mantiene en estos niveles, según estimaciones basadas en el presupuesto provincial elaborado por el gobierno de Rolando Figueroa.
Por su parte, el Estado nacional también se beneficia a través de las retenciones a la exportación de petróleo, que hoy son del 8%, lo que podría aportar unos 100 millones de dólares extra a las arcas públicas.
3. Un respiro para el petróleo convencional
El precio más alto del crudo también genera un alivio inesperado para el segmento convencional, que venía operando al límite de su rentabilidad.
Con proyecciones cercanas a los 60 dólares por barril, muchas operaciones estaban cerca del punto de equilibrio. En cambio, un escenario entre 70 y 80 dólares —lo que varios operadores llaman “precios de sanidad”— permite sostener la actividad sin generar presiones inflacionarias excesivas.
Los efectos negativos que ya se sienten
4. Combustibles más caros en Argentina
El impacto más inmediato del petróleo caro aparece en el precio de los combustibles.
Las petroleras ya comenzaron a trasladar gradualmente el aumento del Brent al mercado local, lo que presiona sobre la inflación y sobre los costos de toda la economía.
El aumento del gasoil, en particular, genera preocupación en el sector agropecuario justo cuando se aproxima la cosecha.
5. GNL más caro para el invierno
Otro efecto negativo aparece en el mercado del gas natural licuado.
El conflicto generó tensiones en el comercio global de GNL, especialmente tras las restricciones operativas en el Estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del planeta.
Esto impactó en la producción del emirato de Qatar, uno de los mayores exportadores de GNL del mundo, lo que provocó un aumento cercano al 50% en los precios internacionales del gas licuado.
Para Argentina, esto podría traducirse en mayores costos de importación de gas para el invierno, cuando el país suele necesitar alrededor de 20 cargamentos de GNL para cubrir la demanda.
Los riesgos que observa el sector energético
6. Financiamiento internacional más caro
Uno de los riesgos más importantes está vinculado al financiamiento.
Los conflictos geopolíticos suelen generar subas en las tasas de interés internacionales, lo que podría encarecer el acceso al capital para proyectos energéticos.
Esto es especialmente relevante para iniciativas de gran escala como el desarrollo de exportaciones de gas desde Argentina.
7. Incertidumbre sobre inversiones estratégicas
El conflicto también abre interrogantes sobre algunos socios clave del proyecto Argentina LNG, uno de los megaproyectos que busca monetizar el gas de Vaca Muerta.
Entre ellos aparece la firma XRG, vinculada al grupo energético emiratí ADNOC.
Si la tensión regional se prolonga, podría afectar los tiempos de inversión o el acceso al financiamiento internacional para estos proyectos.
8. El fantasma de una estanflación global
El escenario más pesimista que observan los analistas es que el conflicto derive en una estanflación global, combinando inflación alta con bajo crecimiento económico.
Ante esa posibilidad, el gobierno de Estados Unidos ya tomó una medida preventiva: liberar 197 millones de barriles de petróleo de sus reservas estratégicas durante los próximos meses para intentar estabilizar el mercado.
Vaca Muerta frente a una oportunidad histórica
La conclusión dentro de la industria energética es clara: el conflicto en Medio Oriente no cambia de inmediato el ritmo de desarrollo de Vaca Muerta, pero sí reconfigura el tablero energético mundial.
Si el petróleo se mantiene en valores altos y el mundo busca proveedores confiables fuera de zonas de conflicto, el shale argentino podría ganar relevancia estratégica en los próximos años.
Pero como suele ocurrir en la energía global, el verdadero impacto no dependerá de los picos de precios de una semana, sino de cuánto tiempo dure la crisis y cómo reordene el mapa energético del planeta.
Fuente: vmo