
YPF apuesta a un hub energético de US$37.500 millones y acelera el salto exportador de Vaca Muerta
El CEO de YPF presentó en Nueva York el plan para convertir a Argentina en una potencia energética regional.
El desarrollo de Vaca Muerta vuelve a ocupar el centro de la escena internacional. Durante el cierre del evento Argentina Week en Nueva York, el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, presentó ante más de 800 inversores una ambiciosa hoja de ruta para transformar al país en uno de los principales exportadores de energía del hemisferio sur.
El ejecutivo sostuvo que la combinación entre recursos no convencionales, grandes proyectos de infraestructura y un nuevo marco de incentivos a la inversión permitirá que Argentina genere entre 40.000 y 50.000 millones de dólares anuales en exportaciones energéticas hacia 2032.
Según explicó, el objetivo es claro: consolidar a Vaca Muerta como el corazón de un sistema energético capaz de abastecer al mundo.
El proyecto de un hub exportador energético
El plan presentado por YPF se apoya principalmente en dos desarrollos estratégicos que buscan transformar la capacidad exportadora del país.
Uno de ellos es el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), que conectará la producción de la cuenca neuquina con una nueva terminal marítima en la costa atlántica.
El segundo gran proyecto es Argentina LNG, la iniciativa destinada a industrializar el gas de Vaca Muerta y exportarlo en forma de Gas Natural Licuado (GNL) hacia mercados internacionales.
“Con VMOS y Argentina LNG vamos a instalar el hub exportador más importante de Sudamérica, con exportaciones por 37.500 millones de dólares al año”, aseguró Marín durante su exposición.
El rol de los inversores internacionales
El CEO de YPF también destacó el creciente interés de grandes compañías energéticas globales por participar en el desarrollo del shale argentino.
Entre ellas mencionó a la italiana Eni y a la empresa energética de Emiratos Árabes Unidos ADNOC, dos actores clave en la industria global del petróleo y el gas.
Según explicó, la llegada de estos capitales está vinculada directamente al nuevo marco de incentivos que ofrece el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), una herramienta diseñada para facilitar proyectos de gran escala en sectores estratégicos.
Para el ejecutivo, este esquema es fundamental para atraer inversiones capaces de financiar infraestructuras multimillonarias como los proyectos de exportación energética.
Expansión de la frontera energética argentina
Durante su presentación, Marín también repasó los planes exploratorios que la compañía está impulsando fuera del núcleo tradicional de Vaca Muerta.
Entre ellos mencionó:
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La perforación de dos pozos en Mendoza, en la denominada lengua mendocina de Vaca Muerta.
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Nuevos trabajos en Palermo Aike, en Santa Cruz, considerada una de las formaciones con mayor potencial en el sur del país.
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Exploración del potencial no convencional de la formación D-129 en Chubut.
Además, el ejecutivo generó expectativas en torno a la exploración offshore. Confirmó que YPF avanzará junto a Eni en la perforación de un pozo en aguas de Uruguay y posteriormente en la plataforma marítima argentina.
La estrategia se apoya en la similitud geológica que existe entre el Atlántico Sur y las cuencas donde recientemente se realizaron grandes descubrimientos petroleros en Namibia.
Vaca Muerta, en el centro del futuro energético argentino
La agenda de Marín en Nueva York incluyó también reuniones con bancos de Wall Street y ejecutivos de compañías internacionales interesadas en financiar el proyecto de GNL.
El evento reunió a referentes clave del sector energético, entre ellos los empresarios Marcelo Mindlin, de Pampa Energía, y Marcos Bulgheroni, del grupo Pan American Energy.
Para el CEO de YPF, el momento que atraviesa Argentina representa una ventana histórica para monetizar sus recursos energéticos.
Si los proyectos de infraestructura y exportación avanzan según lo previsto, Vaca Muerta podría generar decenas de miles de empleos, multiplicar las exportaciones energéticas y modificar de manera estructural la balanza comercial del país.
El desafío ahora será sostener el ritmo de inversiones y obras necesarias para que ese potencial se convierta definitivamente en realidad.
Fuente: vmo