
Bitrenes: el Gobierno libera su circulación en todas las rutas nacionales, entre promesas de eficiencia y dudas por seguridad
Con la Resolución 1196/2025, el Ministerio de Economía autorizó la libre circulación de camiones bitrenes en casi toda la red vial del país.
El oficialismo promete menores costos logísticos y más productividad, pero especialistas advierten sobre riesgos en infraestructura y seguridad.
En un giro regulatorio que impacta de lleno en la logística argentina, el Gobierno nacional habilitó la libre circulación de bitrenes —camiones con dos semirremolques articulados— en todas las rutas nacionales, salvo en 55 curvas de alta peligrosidad en zonas montañosas de Salta, Jujuy, Tucumán y Chubut.
La medida, impulsada por el ministro de Economía Luis Caputo y celebrada por el asesor presidencial Federico Sturzenegger, apunta a reducir costos de transporte y a mejorar la competitividad de la producción nacional.
“Más carga por viaje permite menos viajes y menos combustible por tonelada. Transportar más con menos ahora es posible”, aseguró Sturzenegger, quien definió la resolución como “un giro conceptual de 180 grados”.
Los beneficios: menos costos, más eficiencia
Con la normativa anterior, los bitrenes de más de 25,5 metros enfrentaban múltiples trabas: permisos demorados durante meses y una red habilitada que cubría apenas un tercio de las rutas nacionales. Ahora, podrán circular libremente sin diferenciación por tamaño, salvo en zonas puntuales de riesgo.
El Gobierno asegura que esta flexibilización reduce la burocracia, mejora la eficiencia logística y permitirá a las empresas bajar el costo del flete, un factor crítico para sectores como el agro, la minería y la industria energética, donde el transporte representa un alto porcentaje del costo final del producto.
Las dudas: rutas, puentes y seguridad vial
Sin embargo, la medida también despierta preocupación en el sector logístico y vial. Los bitrenes tienen entre 25 y 30 metros de largo y un peso bruto que puede superar las 60 toneladas, lo que plantea interrogantes sobre la capacidad real de las rutas y los puentes para soportar este tránsito intensivo.
“En teoría, el límite de peso sigue siendo el mismo que para camiones comunes, pero en la práctica, la presión sobre el pavimento y las maniobras en curvas o zonas urbanas no son comparables. Un bitren mal operado puede bloquear rutas completas o provocar accidentes de gran escala”, advierte un ingeniero en transporte consultado por este medio.
Otro aspecto sensible es la seguridad vial. En rutas de calzada simple, que representan más del 80% de la red nacional, las maniobras de sobrepaso frente a un vehículo de 30 metros se vuelven más riesgosas, especialmente en provincias con alto flujo de camiones vinculados a Vaca Muerta, la minería del NOA o las cosechas agrícolas.
El trasfondo político
La flexibilización de bitrenes se enmarca en la agenda de desregulación y apertura económica que impulsa el gobierno de Javier Milei. El discurso oficial pone el acento en la “libertad” y en la necesidad de bajar costos para ganar competitividad internacional.
Pero en los pasillos del sector logístico y de transporte, algunos operadores recuerdan que Argentina tiene un déficit histórico en infraestructura vial: rutas sin banquinas, calzadas deterioradas y puentes obsoletos que no fueron diseñados para este tipo de cargas.
Un debate abierto
La resolución genera entusiasmo en empresas productoras y exportadoras que ven una oportunidad de abaratar costos y mejorar su logística. No obstante, transportistas, sindicatos y especialistas en seguridad vial advierten que sin inversión en infraestructura y controles estrictos, los beneficios podrían verse opacados por mayores riesgos de siniestralidad y deterioro acelerado de rutas.
El desafío, en definitiva, será comprobar si la apuesta por la eficiencia logística logra convivir con una seguridad vial adecuada en un país donde los camiones ya representan más del 90% del transporte de cargas.
Fuente: vmo