
El gobierno de Milei avanza con la privatización de YCRT: qué significa para la Patagonia energética
El Ejecutivo nacional oficializó la transformación de Yacimientos Carboníferos Río Turbio (YCRT) en sociedad anónima bajo el nombre de Carboeléctrica Río Turbio S.A..
La medida, enmarcada en la Ley Bases y el DNU 70/2023, prepara el camino para una privatización parcial del complejo carbonífero y de sus servicios ferroportuarios en Santa Cruz.
Con un capital inicial de $30 millones, la nueva compañía tendrá como objeto la explotación del complejo minero-carbonífero, ferroviario, portuario y energético de Río Turbio. Según la resolución 1181 publicada en el Boletín Oficial, el Estado nacional mantendrá una participación mayoritaria: la Secretaría de Energía controlará el 95% de las acciones, mientras que la Secretaría de Minería el 5%.
Un emblema político y un déficit estructural
La transformación de YCRT en sociedad anónima no es solo una decisión administrativa: toca una de las fibras más sensibles del kirchnerismo en Santa Cruz. El complejo de Río Turbio fue durante años un símbolo de inversión estatal, aunque también de deficiencias de gestión y denuncias de corrupción.
Un informe de la Sindicatura General de la Nación (SIGEN), publicado en diciembre de 2024, reveló que la empresa acumuló en los primeros nueve meses del año un déficit operativo de $62.565 millones, a pesar de recibir más de $53.800 millones en transferencias nacionales. El rojo financiero anual, estimado en 80 a 100 millones de dólares, mostró una leve mejora frente a los 140 millones de 2023, pero aún coloca a YCRT entre las compañías estatales más deficitarias del país.
El impacto regional
Con una planta de 2100 empleados —mayormente administrativos—, YCRT es el principal motor económico de Río Turbio y un sostén para toda la región. La mina de carbón y la central termoeléctrica funcionan como ejes de la vida social y económica de la localidad. Cualquier modificación en su estructura, ya sea ajuste, privatización o abandono, impacta directamente en la estabilidad de miles de familias.
El temor en la comunidad es que la transformación en S.A. habilite un proceso de ajuste que derive en reducción de personal o reconversión productiva. Al mismo tiempo, para algunos sectores empresariales y políticos, la medida abre la puerta a un modelo de eficiencia privada con control estatal, que podría reducir el peso del déficit sobre las cuentas públicas.
Patagonia en el mapa de las privatizaciones
La conversión de YCRT llega pocos días después de la venta de acciones de las cuatro represas hidroeléctricas de Neuquén y Río Negro (Alicurá, El Chocón–Arroyito, Cerros Colorados y Piedra del Águila). La estrategia de Milei muestra que la Patagonia se convirtió en un epicentro de las privatizaciones, donde el gobierno busca transferir activos estratégicos a operadores privados, bajo esquemas de control estatal parcial.
Lo que viene
El gran interrogante es quiénes se interesarán en Carboeléctrica Río Turbio S.A. y bajo qué condiciones. La centralidad del carbón en un mundo en transición energética genera dudas sobre la viabilidad a largo plazo del proyecto. Sin embargo, la infraestructura ferroportuaria de Punta Loyola y Río Gallegos, junto con la central termoeléctrica, podrían ser activos atractivos para futuros socios privados.
Fuente: vmo