
Otra tragedia en las rutas de Vaca Muerta: un trabajador petrolero perdió la vida en la Ruta 7
La muerte de Hernán Torres vuelve a poner en el centro de la escena la crítica situación vial en las rutas que conectan la actividad hidrocarburífera.
La falta de inversión, señalización y controles continúa cobrándose vidas.
Una nueva tragedia enluta al sector petrolero. Este viernes por la noche, Hernán Torres, trabajador de 40 años oriundo de Tartagal y empleado de la empresa PLP, perdió la vida en un violento accidente vial en la Ruta Provincial 7, a la altura de la picada 12 de San Patricio del Chañar.
El siniestro, que involucró a dos camiones y una trafic que transportaba personal, dejó una vez más al descubierto las condiciones precarias en las que se desarrolla buena parte de la logística en Vaca Muerta. Según informó el comisario inspector Félix Caporaso, la trafic habría invadido el carril contrario por motivos que aún se investigan, impactando de frente con uno de los camiones.
Si bien no se descarta que el conductor de la combi haya intentado esquivar un freno brusco o realizar una maniobra de sobrepaso, la tragedia ocurrió en un tramo recto, sin curvas ni doble línea amarilla, pero sin iluminación ni señalización adecuada. Un escenario común en muchas de las rutas que recorren los trabajadores todos los días.
¿Falla humana o consecuencia del abandono vial?
Las autoridades aún intentan esclarecer si Hernán falleció por las heridas del impacto o por un paro cardiorrespiratorio posterior. Lo cierto es que esta muerte, como tantas otras ocurridas en rutas petroleras, no puede analizarse de manera aislada.
Ya en una nota anterior desde Vacamuertaonline.com.ar advertimos sobre el abandono sistemático de las rutas petroleras, muchas de ellas asfaltadas con fondos millonarios en plena efervescencia del shale, pero que hoy presentan un estado de deterioro preocupante. A esto se suma la falta de controles de velocidad, de iluminación, de zonas de descanso seguras y de una planificación integral del tránsito de carga pesada, tráfico de personal y vehículos particulares.
"La ruta no perdona"
Así lo dicen muchos trabajadores que cada 14 o 7 días deben recorrer cientos de kilómetros para llegar a sus puestos. Esta vez, la víctima fue Hernán, pero podría haber sido cualquiera. A su familia, sus compañeros de PLP y al sindicato UOCRA, que hoy lo despide con dolor, les queda la angustia de una muerte que quizás pudo haberse evitado.
Mientras las inversiones se concentran en pozos, ductos y exportaciones, las rutas que los hacen posibles siguen cobrando su precio más alto: la vida de los trabajadores.
Fuente: vmo