
YPF descarta “cimbronazos” en el precio de la nafta pese a la suba del crudo
Horacio Marín explicó que la petrolera aplica un promedio del barril para amortiguar picos internacionales.
Con el Brent nuevamente en la zona de US$ 78-80, el impacto en surtidores dependerá de cuánto dure la tensión geopolítica.
La escalada del conflicto en Medio Oriente volvió a tensionar al mercado petrolero internacional y reavivó la preocupación local por el precio de los combustibles. Sin embargo, desde YPF buscaron llevar calma: “No va a haber cimbronazos”, aseguró su presidente, Horacio Marín.
El directivo explicó que la compañía no traslada automáticamente los movimientos diarios del crudo al surtidor. “En YPF no vemos el precio del petróleo en el día. Lo que hacemos es tener un promedio”, sostuvo en diálogo con Radio La Red, al detallar que la empresa utiliza una fórmula basada en valores promedio del barril para suavizar subas y bajas abruptas.
La estrategia apunta a priorizar la estabilidad del mercado interno. Según Marín, solo en caso de que el precio internacional se mantenga elevado durante un período prolongado podría evaluarse un ajuste, y aun así sería “muy de a poco”.
Un barril más alto, pero por shock geopolítico
El Brent —referencia para Argentina— volvió a moverse en torno a los US$ 78-80, cuando semanas atrás proyecciones de la Agencia Internacional de la Energía lo ubicaban en un escenario de US$ 55-60 para este año, bajo un mercado sobreofertado.
El contraste es clave: la actual suba no responde a un cambio estructural en la oferta y demanda global, sino a un shock geopolítico. Por definición, estos movimientos suelen ser volátiles. Hoy el mercado especula con escenarios extremos —algunos analistas ya mencionan un barril a US$ 100 o más—, pero la sostenibilidad de esos valores dependerá de la duración del conflicto y del impacto real sobre los flujos de suministro.
Regalías: alivio fiscal, pero con riesgo
Para provincias productoras como Chubut, el precio del barril tiene efecto directo en la recaudación. Con un Brent en torno a US$ 57,50, la provincia cerró diciembre con regalías petroleras por apenas US$ 23,7 millones, un nivel que tensiona el cumplimiento de compromisos de deuda como el BOCADE, cuyos vencimientos rondan los US$ 30 millones trimestrales.
Si el barril se estabilizara por encima de los US$ 70, la mejora en regalías sería inmediata, pudiendo superar nuevamente los US$ 30 millones mensuales. Sin embargo, la volatilidad es el principal condicionante: si la suba responde solo a un episodio geopolítico transitorio, el alivio fiscal puede ser tan breve como el shock que lo generó.
Además, un petróleo más caro encarece combustibles, presiona la inflación y complejiza la negociación salarial del sector público. Es decir, mejora la caja por el lado de los ingresos, pero también aumenta la presión por el lado del gasto.
Combustibles caros y alta carga impositiva
En Argentina, el precio en surtidor no depende solo del valor del crudo. La estructura impositiva tiene un peso determinante. A los valores internacionales se suman el Impuesto a los Combustibles Líquidos, el Impuesto al Dióxido de Carbono, IVA e impuestos provinciales como Ingresos Brutos.
En provincias como Neuquén, la carga tributaria sobre los combustibles es de las más elevadas del país. Esto convierte al precio en surtidor en una variable particularmente sensible: impacta en el transporte, la logística, la producción agroindustrial y el costo de vida en general.
El combustible es un precio neurálgico para la economía argentina. Cada movimiento repercute en toda la cadena productiva y en la inflación.
Estabilidad versus mercado
La postura de YPF busca desacoplar parcialmente el mercado interno de la volatilidad internacional. El desafío será sostener esa estrategia si el Brent se mantiene en niveles altos durante varios meses.
Por ahora, la señal oficial es clara: no habrá traslados bruscos. Pero en un contexto donde la geopolítica redefine en cuestión de horas el precio del barril, el equilibrio entre estabilidad interna y rentabilidad empresaria vuelve a quedar en el centro del debate energético.
Fuente: vmo