
YPF avanza con el Plan Andes
Cedió seis áreas más y se enfoca en Vaca Muerta.
La estatal concretó el traspaso del clúster Mendoza Sur a Quintana Energy y avanza hacia la segunda etapa de su proyecto de desinversión en yacimientos convencionales. El objetivo: liberar recursos para acelerar el desarrollo no convencional.
YPF profundizó su estrategia de rediseño productivo al cerrar una nueva cesión de activos en el marco del Plan Andes, su programa de desinversión en áreas maduras que busca reconvertir el mapa energético nacional. En esta ocasión, la petrolera estatal formalizó el traspaso del clúster Mendoza Sur a Quintana Energy, compañía de capital nacional que ya opera en Río Negro.
Los seis bloques involucrados —Altiplanicie del Payún, Cañadón Amarillo, El Portón, Chihuido de la Salina, Chihuido de la Salina Sur y una participación en Confluencia Sur— suman una producción conjunta de casi 400 m³/d de petróleo y 357.000 m³/d de gas, y representan una franja significativa de la cuenca cuyana.
La salida de YPF de estos activos marca el cierre de la primera etapa del Plan Andes, que ya había incluido el traspaso de Llancanelo y Mendoza Norte a otros operadores. Pero lo más relevante es que el directorio de la compañía ya aprobó una segunda etapa, que implicará la cesión de 12 áreas más, entre ellas Manantiales Behr (Chubut), uno de los yacimientos históricos de la Argentina.
De operadora a integradora: el nuevo rol de YPF
Con esta reconfiguración, YPF busca concentrar sus esfuerzos financieros y técnicos en Vaca Muerta, donde lidera la producción no convencional del país. El Plan Andes no implica una retirada, sino un reposicionamiento estratégico: la compañía se transforma en curadora de portafolio, desprendiéndose de bloques de baja productividad para acelerar los desarrollos de mayor valor agregado.
En Mendoza, continuará operando la refinería de Luján de Cuyo y mantendrá compromisos de exploración en la proyección cuyana de Vaca Muerta. Mientras tanto, el sector privado gana espacio en las áreas convencionales.
Quintana Energy: un nuevo actor con ADN técnico
La firma que asumirá el clúster Mendoza Sur es Quintana Energy, liderada por el geólogo Carlos Gilardone, también titular de la consultora FDC. En febrero, la empresa tomó el control de Estación Fernández Oro en Río Negro y absorbió 80 trabajadores, mostrando una expansión silenciosa pero efectiva en el mundo del upstream argentino.
Este modelo —operadoras chicas con foco técnico y planes adaptados al ciclo de vida del yacimiento— complementa al de las grandes productoras. “Las nuevas gestiones pueden revitalizar campos con producción declinante mediante mayor flexibilidad y cercanía con el territorio”, destacan voces del sector.
Mendoza resiste el declino gracias al recambio
A pesar de que muchos de sus yacimientos están en curva descendente, la provincia de Mendoza logró un crecimiento del 1% en producción petrolera en 2024, alcanzando los 20,6 millones de barriles anuales. Según fuentes oficiales, esto se explica por la llegada de nuevos jugadores, mayor eficiencia y una mirada estratégica sobre el aprovechamiento del gas natural.
Desde el gobierno local celebraron el traspaso como parte de una reconversión necesaria. “Buscamos sumar valor industrial a zonas como El Portón y explorar la veta no convencional de bloques como Cañadón Amarillo”, señalaron.
Conclusión
El Plan Andes no solo redistribuye áreas: redibuja el mapa energético argentino. YPF se libera de las ataduras de la baja rentabilidad convencional para acelerar su marcha en Vaca Muerta, mientras nuevos actores, como Quintana Energy, se insertan en la cadena productiva con ambición y músculo técnico. En esta transición, Mendoza se vuelve laboratorio y vitrina de una nueva era del upstream nacional.
Fuente: vmo