
Santa Cruz inicia una nueva etapa
Seis empresas toman control de diez áreas maduras en la Cuenca del Golfo San Jorge.
Con inversiones comprometidas por más de U$S1.250 millones hasta 2031, la provincia avanza en un proceso de reconversión en sus yacimientos convencionales y abre el juego a nuevos operadores locales y nacionales.
Santa Cruz acaba de poner en marcha uno de los recambios más importantes de su historia reciente en materia hidrocarburífera. Desde el 1 de diciembre, diez áreas maduras de la Cuenca del Golfo San Jorge —que durante décadas estuvieron bajo la operación de YPF— pasaron oficialmente a manos de seis nuevas empresas, adjudicatarias de la licitación pública Resolución 542/2025, gestionada por FCORMICRZ S.E.
El movimiento marca un punto de inflexión: por primera vez en años, la provincia impulsa una reorganización integral del upstream convencional con un objetivo claro: revivir campos maduros, atraer inversión fresca y consolidar un modelo de gestión orientado a eficiencia, tecnología y empleo local.
Quién es quién en la nueva etapa
Las seis compañías que ingresaron a operar en el norte santacruceño distribuyen los bloques de la siguiente manera:
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Patagonia Resources S.A.:
Los Perales–Las Mesetas, Los Monos y Barranca Yankowsky. -
Clear Petroleum / Clear Upstream:
Cañadón de la Escondida–Las Heras. -
Roch Proyectos S.A.U.:
Cañadón Yatel, Cerro Piedra–Cerro Guadal Norte y El Guadal–Loma del Cuy. -
Azruge S.A.:
Cañadón Vasco. -
Brest S.A.:
Pico Truncado–El Cordón. -
Consorcio Quintana E&P Argentina SRL – Quintana Energy Investments S.A.:
Cañadón León–Meseta Espinosa.
Las empresas se comprometieron a un programa de trabajo que supera los U$S1.250 millones hasta 2031, una cifra clave para sostener actividad, recuperar producción y extender la vida útil de los yacimientos convencionales.
El desembarco de Clear: un caso testigo de la transición
Clear Upstream fue una de las primeras en activar su plan operativo. Entre el 1 y 2 de diciembre realizó las jornadas de bienvenida para más de 80 trabajadores que integran su nueva unidad de negocio.
El Director de Negocio, Leonardo Deccechis, fijó el norte con un mensaje directo:
“Entramos a estos yacimientos con un objetivo innegociable: recuperarlos, ponerlos de pie y devolverles el nivel de producción que alguna vez tuvieron.”
La compañía resaltó tres pilares:
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Producción sustentable
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Tecnología para mejorar tiempos operativos
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Eficiencia y seguridad como ejes de gestión
El responsable de Operaciones y Mantenimiento, Sergio Martel, remarcó el compromiso con los campos maduros de la región:
“Clear tiene más de 30 años en la Cuenca. El desafío es enorme, pero tenemos equipo para lograrlo.”
Durante los encuentros, la empresa presentó su cultura de seguridad, lineamientos ambientales, políticas internas y el esquema de trabajo que implementará en cada bloque.
Un cambio que busca reactivar la Cuenca
La decisión provincial de redistribuir las áreas responde a tres necesidades estratégicas:
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Atraer nuevas inversiones en campos donde YPF había reducido actividad.
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Optimizar recursos mediante operadores especializados en yacimientos maduros.
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Generar empleo local y fortalecer la cadena de proveedores santacruceños.
Desde el Gobierno provincial destacan que se trata de una política “de desarrollo productivo y continuidad histórica”, ya que muchos de estos yacimientos fueron la base del crecimiento de ciudades como Las Heras, Pico Truncado y Cañadón Seco.
La visión de la industria: poner en valor lo que todavía tiene potencial
Varios técnicos consultados sostienen que la Cuenca del Golfo San Jorge vive una etapa de transición:
los bloques convencionales requieren operadores con flexibilidad, métodos extractivos innovadores y capacidad para gestionar costos en entornos de declinación natural.
En ese sentido, el ingreso de compañías medianas y especializadas puede aportar:
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Campañas de workover y pulling más intensivas
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Optimización de inyectores y manejo de agua
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Recuperación secundaria y terciaria
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Digitalización de pozos y monitoreo remoto
Es decir, una estrategia centrada en “exprimir el valor oculto” que todavía tienen muchos de estos reservorios.
Un proceso que recién empieza
El nuevo esquema no solo implica un traspaso de áreas. Representa un cambio de paradigma para Santa Cruz:
más competencia, operadores más dinámicos y una apuesta por revitalizar campos que pueden seguir produciendo por muchos años más.
Para las empresas, es una oportunidad única de demostrar capacidad técnica.
Para la provincia, es una apuesta estratégica para sostener empleo y actividad económica.
Para la industria, es un test sobre cómo administrar la transición del convencional mientras el país mira hacia el offshore y Vaca Muerta.
La nueva etapa ya comenzó. Y todo indica que el 2026 será un año clave para medir si este recambio marcará un renacer productivo en la histórica Cuenca del Golfo San Jorge.
Fuente: vmo