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Reforma laboral

Semana clave de negociaciones en la Casa Rosada y tensión por el impuesto a las Ganancias.

Reforma laboral

Semana clave de negociaciones en la Casa Rosada y tensión por el impuesto a las Ganancias.

El Gobierno nacional entra en la última semana de negociaciones informales con la oposición antes del inicio de las sesiones extraordinarias, donde buscará finalmente avanzar con la aprobación de la reforma laboral, uno de los proyectos más sensibles del paquete de cambios impulsado por la administración de Javier Milei.

Si bien la iniciativa ya logró sumar respaldos en distintos bloques, el oficialismo enfrenta resistencias políticas y reclamos puntuales de los gobernadores, especialmente en torno al artículo vinculado al impuesto a las Ganancias, que genera preocupación por su impacto fiscal en las provincias.

Un proyecto demorado y con antecedentes de conflicto

La reforma laboral fue elaborada en el ámbito del Consejo de Mayo y presentada originalmente para ser tratada en diciembre del año pasado. Sin embargo, el debate fue postergado en medio de un clima de alta tensión social y política, marcado por la presión de la CGT, que había anunciado un paro general con movilización para el día en que el proyecto iba a llegar al recinto.

Frente a ese escenario, la jefa del bloque oficialista en el Senado, Patricia Bullrich, decidió suspender la votación y reordenar la estrategia parlamentaria. El oficialismo optó por priorizar la aprobación del Presupuesto 2026 y la ley de Inocencia Fiscal, aunque logró dejar la reforma laboral con dictamen, allanando el camino para su tratamiento en febrero.

El tramo final de las negociaciones

Con el inicio de las sesiones extraordinarias a la vuelta de la esquina, el Gobierno dispone de solo siete días para cerrar acuerdos políticos que le permitan reunir los votos necesarios en la Cámara alta.

La intención del oficialismo es convocar a una sesión durante la segunda semana de febrero, pero para ello necesita resolver los puntos de conflicto que aún generan ruido entre senadores dialoguistas y mandatarios provinciales.

El principal foco de tensión está puesto en el artículo relacionado con el impuesto a las Ganancias, donde un grupo de gobernadores reclama modificaciones para evitar un impacto negativo en las cuentas provinciales y en la coparticipación.

Ganancias, el nudo político del debate

Aunque el Gobierno defiende la reforma laboral como una herramienta para modernizar el mercado de trabajo, reducir la informalidad y fomentar el empleo, el capítulo fiscal aparece como el más sensible del proyecto.

Las provincias buscan preservar recursos en un contexto de ajuste y caída de transferencias, mientras que la Casa Rosada intenta mantener el equilibrio fiscal como eje central de su programa económico.

Este contrapunto vuelve a poner en evidencia la compleja relación entre Nación y provincias, en un año donde la agenda legislativa estará marcada por reformas estructurales y negociaciones permanentes.

Una definición que marcará el clima político

La aprobación —o el nuevo aplazamiento— de la reforma laboral será una señal clave del grado de gobernabilidad del oficialismo y de su capacidad para construir consensos en el Congreso.

Con la CGT en estado de alerta, los gobernadores presionando por cambios y un escenario económico aún frágil, la próxima semana será determinante para definir si el Gobierno logra avanzar con uno de los proyectos más controvertidos de su agenda.

Fuente: vmo

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