
Para revertir esta situación, el sector minero solicita un (RIGI) diferenciado.
El sector minero argentino, particularmente el dedicado a la exploración de oro y plata, enfrenta un panorama incierto.
El sector minero argentino, particularmente el dedicado a la exploración de oro y plata, enfrenta un panorama incierto debido a la declinación de yacimientos existentes y la falta de inversión en exploración. Aunque la minería de litio y cobre está en auge, el país podría quedarse sin producción significativa de oro y plata hacia el 2030 si no se aceleran las búsquedas de nuevos yacimientos. Actualmente, las exportaciones de estos dos metales representan el 75% de los US$ 4.000 millones que genera el sector minero argentino anualmente.
Roberto Cacciola, presidente de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), señaló que esta declinación es resultado de políticas macroeconómicas que no fomentaron campañas exploratorias en los últimos años. La disminución de la "ley de cabeza" —la concentración de oro y plata por tonelada— refleja la urgencia de renovar los recursos agotados. Para revertir esta situación, el sector minero solicita un Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) diferenciado para la exploración de oro y plata, que permita a los proyectos existentes incrementar su exploración.
Cacciola advierte que la falta de proyectos nuevos debido a la escasa exploración requiere un estímulo para las minas en producción, incentivando la exploración interna. A diferencia del entusiasmo por el cobre y el litio, el sector del oro y la plata ha quedado rezagado debido a factores como el tipo de cambio desfavorable, dificultades para importar insumos y restricciones para la distribución de dividendos, lo que disuade a los inversores extranjeros.
El impacto positivo del RIGI ya se observa en el sector del cobre, con seis proyectos avanzados que podrían representar inversiones superiores a los US$ 25.000 millones. Sin embargo, el oro y la plata necesitan un impulso similar para evitar el agotamiento de los yacimientos actuales y garantizar la continuidad del sector, que genera empleo para casi 100.000 personas en áreas donde otras industrias no tienen presencia.
Cacciola también subrayó la necesidad de desmitificar las posibles consecuencias negativas del RIGI sobre los proveedores nacionales, recordando que el 80% de los insumos mineros provienen de pymes locales. Además, destacó la importancia del sector minero en la sustitución de importaciones, especialmente en áreas como la minería industrial, que tiene el potencial de ahorrar al país un monto equivalente a lo que exporta en minerales metalíferos.
La propuesta de un RIGI diferenciado busca asegurar que la minería de oro y plata en Argentina pueda superar estos desafíos y seguir siendo competitiva en los próximos años, frente a un mercado global con precios récord para ambos metales.
Fuente: VMO