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Otro accidente en zona petrolera

Dos muertos en la Ruta 7 y la seguridad vial sigue sin respuesta

Otro accidente en zona petrolera

Dos muertos en la Ruta 7 y la seguridad vial sigue sin respuesta

Un nuevo choque fatal entre vehículos que transportaban trabajadores de Vaca Muerta vuelve a dejar al descubierto la fragilidad de las rutas en zonas de alta actividad petrolera. La tragedia en El Chañar se suma a una larga lista de advertencias ignoradas.

La mañana del jueves fue escenario de una nueva tragedia vial en el corazón de la zona productiva neuquina. Esta vez fue en la Ruta Provincial 7, a la altura del cruce con Ruta 8, entre las picadas 8 y 9, donde tres vehículos colisionaron: un minibús con personal petrolero, una camioneta Hilux y un VW Bora. Dos personas murieron y al menos siete resultaron heridas, entre ellos trabajadores que se dirigían a cumplir su turno en los yacimientos.

Uno de los fallecidos era Lucas Matías Esparza, de 35 años, vecino de San Patricio del Chañar. La otra víctima fue un trabajador petrolero, operador de Pecom, que viajaba en el minibús. La empresa confirmó el deceso e informó que otros tres empleados resultaron heridos. Una familia entera, incluyendo una niña pequeña, también fue alcanzada por el accidente.

El punto ciego de Vaca Muerta: rutas colapsadas y sin inversión

Lo venimos diciendo hace tiempo: el crecimiento de la actividad petrolera no fue acompañado por obras de infraestructura vial acordes. Mientras Vaca Muerta genera divisas, exportaciones récord y miles de puestos de trabajo, las rutas que conectan los pueblos con los yacimientos están destruidas, mal señalizadas, con iluminación deficiente y sin controles efectivos.

La Ruta 7, como tantas otras en la región, soporta una carga de más de 35.000 vehículos por día, en su mayoría camiones pesados y transportes de personal que circulan a contrarreloj para cumplir diagramas de trabajo exigentes.

Este nuevo accidente se suma a una larga lista de siniestros viales con víctimas fatales, muchos de ellos evitables. Y cada tragedia vuelve a encender el reclamo por una política real de seguridad vial petrolera, con corredores seguros, obras planificadas y controles efectivos en zonas de alta circulación.

¿Quién se hace cargo?

El problema no es nuevo ni ajeno a los gobiernos y empresas. Desde sindicatos hasta intendentes y trabajadores vienen advirtiendo sobre el colapso de las rutas provinciales que atraviesan Vaca Muerta. Se recauda un 28% por litro de combustible con destino específico para infraestructura vial (ICL), pero los caminos siguen igual o peor. ¿Dónde está ese dinero? ¿Quién lo administra? ¿Por qué no vuelve en obras?

Mientras tanto, las operadoras petroleras se benefician de los recursos, pero no garantizan el traslado seguro de sus trabajadores, muchas veces tercerizado en condiciones precarias.

Desde el Ministerio Público Fiscal se informó que las pericias siguen en curso, pero ya hay versiones que indican que la colisión inicial fue entre el minibús y la camioneta, y que el tercer vehículo, un VW Bora, se vio involucrado posteriormente. Habrá que determinar responsabilidades, pero el contexto ya habla por sí solo.

Basta de muertes evitables

Desde Vacamuertaonline.com.ar venimos impulsando un debate urgente: la seguridad vial es parte de la matriz energética. No se puede seguir desarrollando Vaca Muerta sin garantizar la vida de quienes la hacen posible. No es sólo un problema de tránsito: es una deuda estructural del Estado, de las empresas y de toda la cadena de valor.

Los trabajadores petroleros, como cualquier ciudadano, merecen caminos seguros, controles adecuados y transporte digno. No pueden seguir pagando con su vida la falta de inversión y planificación.


📢 ¿Hasta cuándo vamos a contar muertos en las rutas de Vaca Muerta?

Es hora de que el gobierno nacional, el provincial, los intendentes y las operadoras sienten a la mesa y diseñen un plan integral de rutas seguras para la actividad hidrocarburífera. No es solo una obra pública: es una deuda de justicia social y de respeto por el trabajador.

Fuente: vmo

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