
Minería y RIGI: cuatro proyectos concentrarán más de USD 6.000 millones en el norte y Cuyo
Litio, cobre, oro y plata lideran las inversiones aprobadas bajo el régimen de grandes proyectos en Salta, Catamarca y San Juan.
A medida que avanza la implementación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), el sector minero aparece como uno de los principales beneficiarios del nuevo esquema. De los diez proyectos aprobados hasta el momento, cuatro corresponden a minería y concentran compromisos de inversión superiores a los USD 6.000 millones, con desarrollos en Salta, Catamarca y San Juan.
Las iniciativas abarcan minerales estratégicos para la transición energética y la industria global —litio, cobre, oro y plata— y se inscriben en una estrategia orientada a incrementar exportaciones, empleo y desarrollo regional, bajo estándares ambientales más exigentes.
Proyecto Rincón: litio de escala industrial en Salta
El proyecto Rincón, ubicado en el Salar del Rincón, es el primer emprendimiento minero aprobado bajo el RIGI. Está a cargo de Río Tinto y prevé una inversión de USD 2.700 millones para producir carbonato de litio grado batería mediante tecnología de extracción directa (DLE), un método que reduce el uso de agua y la generación de residuos frente a los sistemas evaporíticos tradicionales.
El yacimiento cuenta con recursos estimados en más de 8,3 millones de toneladas de carbonato de litio equivalente (LCE), con una vida útil proyectada superior a los 40 años. La capacidad final alcanzaría las 60.000 toneladas anuales, con inicio de producción previsto para 2028.
Durante la etapa de construcción se estima la creación de hasta 1.250 puestos de trabajo, con prioridad en empleo y proveedores locales.
Hombre Muerto Oeste: expansión del litio en Catamarca
En Catamarca, Galán Lithium impulsa el proyecto Hombre Muerto Oeste, con una inversión inicial bajo el RIGI de entre USD 217 y 228 millones, ampliable en fases posteriores. El desarrollo contempla la producción de cloruro y carbonato de litio de alta pureza, orientado al mercado de baterías.
Los recursos minerales superan las 9,5 millones de toneladas LCE, con un esquema de crecimiento progresivo que podría llevar la producción a 60.000 toneladas anuales en etapas avanzadas. La vida útil estimada también supera las cuatro décadas.
El proyecto prevé unos 750 empleos durante la construcción y alrededor de 250 puestos permanentes en operación, con foco en mano de obra y proveedores catamarqueños.
Los Azules: el regreso del cobre a gran escala en San Juan
El proyecto Los Azules, en el departamento Calingasta, San Juan, representa una de las mayores apuestas cupríferas del país. Administrado por McEwen Copper, cuenta con una inversión aprobada de USD 2.672 millones y apunta a producir cátodos de cobre de alta pureza con suministro energético renovable.
El yacimiento posee recursos superiores a las 35.000 millones de libras de cobre, con una vida útil estimada de 27 años. El inicio de producción está previsto para 2029, con exportaciones anuales proyectadas en torno a los USD 1.100 millones.
El impacto laboral contempla más de 3.500 empleos directos e indirectos, con fuerte incidencia en proveedores regionales.
Gualcamayo: oro y tecnología en Jáchal
También en San Juan, el proyecto Gualcamayo busca extender la vida de una operación histórica mediante una inversión de USD 665 millones, liderada por Minas Argentinas (Aisa Group). El plan incorpora una planta de oxidación a presión (POX), tecnología poco habitual en la región, junto con un parque solar de 50 MW.
El distrito minero concentra más de 5 millones de onzas de oro en recursos, con una vida útil proyectada de hasta 30 años. La construcción comenzaría en 2027 y la producción plena en 2029.
La iniciativa generará hasta 1.700 empleos en el pico de obra y mantendrá unos 600 puestos permanentes, además de programas de capacitación y desarrollo de proveedores locales.
Un nuevo escenario para la minería argentina
Los cuatro proyectos aprobados bajo el RIGI reflejan el cambio de escala que busca la minería argentina, con inversiones de largo plazo, incorporación de tecnología y foco en minerales clave para la transición energética. Al mismo tiempo, plantean desafíos en materia de infraestructura, control ambiental y distribución de beneficios en las provincias productoras.
Con estos desarrollos, el país comienza a posicionarse nuevamente en el mapa global de la minería, en un contexto donde la estabilidad regulatoria y la ejecución efectiva de los proyectos serán determinantes para consolidar ese proceso.
Fuente: vmo