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Mendoza juega sus últimas cartas para no quedar relegada en la era del shale

Mendoza, que supo ser la segunda productora de petróleo del país, busca recuperar un rol protagónico en el tablero energético argentino.

Mendoza juega sus últimas cartas para no quedar relegada en la era del shale

Mendoza, que supo ser la segunda productora de petróleo del país, busca recuperar un rol protagónico en el tablero energético argentino.

Con una producción que cayó de representar el 50% de sus exportaciones en el año 2000 a apenas el 6% actual, la provincia apuesta a una combinación de incentivos fiscales agresivos y la exploración de su porción de Vaca Muerta en Malargüe para frenar el retroceso.

Durante su participación en el Club del Petróleo en Buenos Aires, el gobernador Alfredo Cornejo admitió que la irrupción de Neuquén y el boom del shale desplazaron las inversiones y redujeron fuertemente el peso de Mendoza en la matriz petrolera nacional. Pero fue enfático: “La alta institucionalidad de Mendoza es la base para atraer inversiones. Apostamos al petróleo y a la minería porque el promedio salarial que generan el turismo y la agricultura es bajo”.

Incentivos fiscales para seducir al capital

El esquema anunciado incluye la reducción de regalías del 12% al 6% en áreas convencionales, y hasta regalías cero para unos 3.000 pozos inactivos, con el objetivo de que operadoras pequeñas y más ágiles puedan reactivar producción. La ministra de Energía, Jimena Latorre, aclaró que cualquier operador que tome áreas cedidas por YPF deberá comprometerse con inversión mínima y planes de actividad.

El director de Hidrocarburos, Lucas Erio, defendió la estrategia:

“Si reducimos regalías al inicio puede parecer una pérdida, pero en el largo plazo la producción incremental y la reinversión generan más renta que mantener un esquema alto desde el principio”.

El desafío del convencional: altos costos, mucho agua

La provincia enfrenta un problema estructural: gran parte de sus campos maduros tienen cortes de agua del 97 al 98%, lo que encarece la producción y limita la rentabilidad. Aun así, en los últimos dos años Mendoza logró frenar la curva de declino e incluso mostrar un leve crecimiento en 2024, en parte gracias a la flexibilidad de sus políticas y al anclaje industrial de la refinería de Luján de Cuyo, la segunda más importante del país. En los últimos años, Mendoza logró frenar la curva de declino e incluso registrar un leve aumento de producción en 2024. Y con nuevos proyectos como el que desarrollará Quintana TSB en Cañadón Amarillo, la provincia busca consolidar un equilibrio: sostener el convencional con incentivos y apostar al shale con las perforaciones iniciales de YPF.

Vaca Muerta en Mendoza: expectativas en Malargüe

El otro frente es el no convencional. YPF ya perforó dos pozos exploratorios en Paso Bardas Norte y CN-VII, en el sur de Malargüe, con ramas horizontales de más de 1.200 metros. Los resultados iniciales sorprendieron:

  • 50 m³/día de petróleo seco,

  • 80.000 m³/día de gas en una ventana geológica donde se esperaba principalmente crudo.

Ese dato encendió las expectativas oficiales: si YPF se desprende de áreas convencionales pero mantiene foco en el shale mendocino, es porque ve potencial económico real.

Mendoza frente al espejo de Neuquén

La comparación es inevitable: Neuquén se consolidó como el jugador de primera división con Vaca Muerta, mientras Mendoza pelea por no resignar su lugar histórico. Los incentivos fiscales muestran que la provincia entendió que debe competir con reglas claras y más flexibles si quiere atraer capitales en un mundo donde las inversiones miran de reojo la rentabilidad y los costos logísticos.

El ministro de Producción, Rodolfo Vargas Arizu, incluso deslizó que Mendoza estudia la exportación de combustibles a países árabes, una jugada ambiciosa que, de concretarse, le devolvería un perfil exportador energético que perdió hace dos décadas.

El mensaje de fondo

Mendoza se juega fuerte: mientras sostiene sus pozos convencionales con estímulos, busca validar el potencial de su porción de Vaca Muerta para reposicionarse en el mapa petrolero nacional. El resultado definirá si la provincia puede volver a ser un actor de peso en el sector o si, definitivamente, quedará a la sombra del gigante neuquino.

Fuente: vmo

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