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Mata Magallanes, el bloque maldito de Chubut

Nueva rescisión y viejos fantasmas en la industria petrolera.

Mata Magallanes, el bloque maldito de Chubut

Nueva rescisión y viejos fantasmas en la industria petrolera.

La empresa estatal Petrominera Chubut resolvió rescindir el contrato con Selva María Oil, vinculada al grupo Manzano–Vila, y su socia noruega Interoil. El bloque Mata Magallanes Oeste vuelve a quedar en el limbo tras otra historia de compromisos incumplidos, producción mínima y disputas políticas.

La historia vuelve a repetirse en Chubut. La estatal Petrominera decidió poner fin al contrato firmado en 2018 con Selva María Oil –firma asociada a los empresarios José Luis Manzano y Daniel Vila– y con la noruega Interoil Exploration and Production, que operaban el bloque Mata Magallanes Oeste. La decisión se tomó tras constatar “incumplimientos contractuales” que derivaron en una producción insignificante frente a las promesas iniciales.

Promesas de millones, resultados mínimos

En 2018, la Unión Transitoria de Empresas (UTE) Selva María–Interoil se comprometió a invertir 13 millones de dólares y a reactivar 19 pozos para llevar la producción a unos 30 m³ diarios. Sin embargo, las cifras actuales son elocuentes: el bloque apenas produce 1 m³/día, según confirmaron fuentes del sector hidrocarburífero.

El contraste entre las proyecciones y la realidad explica la decisión de la provincia, aunque desde Interoil ya adelantaron que impugnarán la rescisión y evalúan llevar el caso a instancias legales internacionales.

Fantasmas del pasado: de Báez a Manzano–Vila

Mata Magallanes parece cargar con un destino repetido de frustraciones. En 2014, el gobierno de Martín Buzzi ya había decretado la caducidad de la concesión a Epsur, la empresa de Lázaro Báez que operaba el bloque a través de su hijo Martín. Dos años más tarde, las oficinas de esa compañía en Comodoro Rivadavia fueron allanadas en el marco de una causa por lavado de dinero.

Hoy, el área vuelve a quedar en medio de una tormenta política y judicial. Aunque Manzano y Vila no figuran formalmente como accionistas de Selva María Oil, múltiples publicaciones del sector los vinculan directamente a la compañía a través de fundaciones y organizaciones donde ambos tienen participación.

¿Qué hará Petrominera?

La pregunta ahora es qué destino tendrá el área. ¿La volverá a licitar la provincia? ¿Quedará bajo control de Petrominera hasta encontrar un nuevo socio? La estrategia será clave en un contexto donde Chubut necesita sostener su producción para no perder peso frente a otras cuencas más competitivas, como la Neuquina.

Señal a los inversores extranjeros

El conflicto también expone otro frente: la confianza inversora. Interoil, con base en Noruega y operaciones en Colombia, ya avisó que no se quedará de brazos cruzados. Si la disputa escala a arbitrajes internacionales, podría golpear la imagen de la provincia y del país frente a capitales que analizan desembarcar en áreas maduras.

Un bloque maldito

Lo cierto es que Mata Magallanes se consolida como un verdadero “bloque maldito”: en menos de una década, dos concesionarios distintos incumplieron compromisos, las promesas de inversión nunca se cumplieron y la producción sigue siendo marginal.

El desenlace deja en evidencia un problema estructural: sin reglas claras, sin control efectivo del cumplimiento de los contratos y sin un modelo de desarrollo sustentable, los yacimientos maduros de Chubut seguirán repitiendo esta historia de frustraciones.

Fuente: vmo

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