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Marca récord: la minería argentina rozó los USD 6.000 millones en exportaciones durante 2025

El sector consolidó su peso en la balanza comercial, impulsado por precios internacionales récord, aunque persisten alertas por la caída de la producción y la vida útil de los yacimientos

Marca récord: la minería argentina rozó los USD 6.000 millones en exportaciones durante 2025

El sector consolidó su peso en la balanza comercial, impulsado por precios internacionales récord, aunque persisten alertas por la caída de la producción y la vida útil de los yacimientos

La minería argentina cerró 2025 al borde de un nuevo hito histórico. Según estimaciones del sector privado, las exportaciones mineras habrían alcanzado alrededor de USD 5.900 millones, lo que representa un crecimiento cercano al 27% respecto de 2024 y consolida al complejo como uno de los principales generadores de divisas genuinas del país.

El dato surge de proyecciones elaboradas por la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM) y la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), en un contexto marcado por precios internacionales excepcionalmente altos, especialmente para el oro y la plata, que volvieron a ser los grandes motores del desempeño exportador.

De confirmarse estas cifras, la minería habría explicado casi el 7% del total de las exportaciones argentinas en 2025, la participación más elevada desde que existen registros, sobre un total exportador nacional estimado en torno a los USD 86.000 millones.


Precios récord, producción estancada

El récord exportador no responde, sin embargo, a un aumento significativo de los volúmenes producidos. Por el contrario, el informe sectorial advierte que la producción minera muestra una tendencia contractiva desde 2019, producto de la madurez de los yacimientos y de la escasez de nuevas inversiones durante los últimos años.

Actualmente, el oro y la plata concentran cerca del 81% de las exportaciones mineras, pero buena parte del crecimiento en dólares se explica por cotizaciones internacionales en máximos históricos, más que por un salto en la actividad.

La situación enciende luces amarillas: de las ocho operaciones metalíferas actualmente en actividad, al menos la mitad tiene una vida útil inferior a cuatro años, lo que plantea un desafío estructural para sostener el aporte exportador en el mediano plazo.


El RIGI como punto de inflexión

En ese escenario, la reciente aprobación del proyecto Gualcamayo dentro del Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) aparece como una señal clave. El desarrollo, ubicado en San Juan y orientado a oro y plata, contempla una inversión de USD 665 millones y permitirá extender la vida útil de una mina cercana al agotamiento, incorporando un nuevo tipo de mineralización.

El proyecto, a cargo de Minas Argentinas S.A., generará empleo directo para unas 1.700 personas y se inscribe en una estrategia más amplia para reactivar inversiones en un sector que necesita recambio urgente de proyectos.

No es un dato menor que casi el 65% de las solicitudes presentadas al RIGI correspondan a iniciativas mineras, y que dentro de ese universo el cobre explique el 73%, anticipando un cambio de perfil en la matriz exportadora futura.


Litio: más producción, precios en contra

Mientras los metales preciosos explican el récord exportador, el litio sigue un camino distinto. Aun con precios internacionales deprimidos, la producción local creció con fuerza, apalancada en más de USD 7.000 millones de inversiones que permitieron poner en marcha siete plantas productivas.

En 2025, la producción de carbonato de litio equivalente se habría ubicado entre 100.000 y 110.000 toneladas, lo que implica un crecimiento interanual de entre 35% y 45%, y del 140% respecto del último máximo registrado dos años atrás.

En términos de valor, las exportaciones de litio habrían superado levemente las de 2023, cuando alcanzaron USD 835 millones, confirmando que el “oro blanco” ya es un pilar estructural del complejo minero argentino, incluso en ciclos de precios bajos.


Un aporte clave de divisas

Más allá de los récords puntuales, la minería comparte con el agro una característica estratégica para la economía argentina: es uno de los pocos sectores con aporte neto positivo de divisas de forma sostenida.

Desde enero de 2003, la minería no registró ni un solo mes con saldo cambiario negativo. En más de dos décadas, explicó el 7,5% de las divisas netas generadas por el país, frente al 92,5% de la agroindustria.

La diferencia también se observa en la relación exportaciones–importaciones: mientras el agro exporta en promedio 6 dólares por cada dólar importado, la minería alcanza una relación de 9 a 1, reforzando su rol como generador genuino de dólares.


El desafío hacia adelante

Con exportaciones récord, máxima participación en el RIGI y liderazgo en la captación de inversión extranjera directa, la minería se consolida como un pilar del esquema macroeconómico argentino. Pero el desafío es claro: sin nuevos proyectos, el récord corre riesgo de convertirse en un techo.

La agenda hacia adelante combina incentivos, estabilidad regulatoria, infraestructura y licencia social. Lo que está en juego no es solo sostener un buen año, sino transformar el actual ciclo de precios favorables en una base productiva de largo plazo.

Fuente: vmo

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