
Hito histórico en Vaca Muerta
Loma Campana rompió la barrera de los 100.000 barriles diarios.
Vaca Muerta acaba de marcar un antes y un después en la historia energética argentina. Durante diciembre, Loma Campana, el bloque emblema del shale nacional operado por YPF en sociedad con Chevron, alcanzó una producción promedio de 100.000 barriles de petróleo por día, convirtiéndose en el primer yacimiento del país en superar esa cifra.
El dato no es solo simbólico. Confirma que el desarrollo no convencional entró en una nueva etapa de escala industrial, con bloques capaces de competir en productividad con los grandes yacimientos shale del mundo.
“Estamos demostrando con hechos que el Plan 4×4 es el motor de la transformación de YPF”, afirmó el presidente y CEO de la compañía, Horacio Marín, quien destacó que el resultado es fruto de una alianza sólida y sostenida con Chevron y del trabajo de los equipos técnicos en campo. El objetivo de fondo es claro: convertir a YPF en una plataforma de generación de divisas, con la meta de alcanzar US$ 30.000 millones anuales hacia 2030.
El bloque que volvió a la cima
El récord de diciembre corona una tendencia que ya venía consolidándose. En noviembre de 2025, Loma Campana había alcanzado los 92.742 barriles diarios, recuperando el liderazgo del ranking nacional y anticipando lo que estaba por venir.
Con este salto, el bloque vuelve a posicionarse como la joya productiva de Vaca Muerta, y YPF reafirma su rol como principal motor del shale argentino. De hecho, la petrolera de mayoría estatal ya superó los 400 millones de barriles acumulados de petróleo extraídos de la formación, una marca que la coloca en un nivel de referencia internacional.
El “laboratorio” del shale argentino
Más allá del número redondo, Loma Campana funciona hoy como el principal banco de pruebas del no convencional argentino. Es el bloque donde se validaron técnicas, se optimizaron diseños de pozos, se aceleraron curvas de aprendizaje y se lograron mejoras sostenidas en productividad y costos.
Ese know-how luego se replica en otros desarrollos, permitiendo que el shale desplace de forma definitiva a la producción convencional, tanto en volumen como en peso económico dentro del sector hidrocarburífero.
Una nueva lógica productiva
El desempeño de Loma Campana expone un cambio estructural en la matriz petrolera argentina. Cada vez más, pocos bloques de altísima productividad concentran gran parte de la producción, bajo una lógica intensiva en capital, tecnología y eficiencia operativa.
En este esquema, la velocidad de desarrollo y la estandarización de procesos se vuelven claves. El shale ya no es una promesa: es el núcleo del negocio y la base sobre la cual se proyectan los grandes proyectos exportadores de Vaca Muerta.
Con los 100.000 barriles diarios ya alcanzados, Loma Campana no solo rompe un récord: marca el estándar hacia el cual deberá converger el resto de la industria.
Fuente: vmo