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Vaca Muerta sostiene el empleo privado en Argentina

El petróleo y el gas lideran la generación de trabajo formal

Vaca Muerta sostiene el empleo privado en Argentina

El petróleo y el gas lideran la generación de trabajo formal

Neuquén – En medio de un escenario nacional de caída del empleo privado, la industria hidrocarburífera, y en particular Vaca Muerta, se consolida como el motor que sostiene la creación de trabajo formal en la Argentina. Así lo confirma un reciente informe de la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos (CEPH), basado en datos oficiales de la Secretaría de Trabajo de la Nación.

Más empleo, más productividad

El sector de exploración y producción de petróleo y gas (upstream) creció un 13,4% entre 2014 y 2024, superando con holgura al promedio de crecimiento del empleo en la economía nacional (4%) y al del sector energético en general (7%).

A fines de 2024, el sector empleaba a 71.678 trabajadores formales, cifra que sigue en ascenso a medida que nuevos proyectos de desarrollo, transporte y procesamiento avanzan en Vaca Muerta.

A largo plazo, el impacto es aún más notorio: el empleo en la extracción de hidrocarburos creció un 118% en las últimas dos décadas, frente al 60% del total de la economía argentina.

Por cada petrolero, 15 puestos más

El impacto del petróleo no se limita al empleo directo en los yacimientos o plantas. Por cada puesto creado en el sector hidrocarburífero, se generan alrededor de 15 empleos indirectos, en actividades como logística, servicios industriales, mantenimiento, tecnología, transporte y alimentación.

Además, la incorporación de nuevas tecnologías y la mejora continua de los procesos de producción permitieron incrementar la productividad, lo que se refleja también en los requerimientos laborales por cuenca.

Neuquén necesita menos trabajadores por unidad de producción

Mientras en Neuquén se requieren 77 trabajadores para producir un millón de barriles equivalentes de petróleo (BOE), en cuencas convencionales como Santa Cruz o Chubut se necesitan 178 y 189 trabajadores respectivamente. Esto no solo muestra la eficiencia del desarrollo no convencional, sino también su impacto en el modelo laboral y organizativo.

El salario petrolero, muy por encima del promedio

Otro punto destacado es la calidad del empleo generado. Según la CEPH, en 2024 los salarios del sector fueron un 286% más altos que el promedio del empleo formal no estatal a nivel nacional, lo que posiciona al rubro como uno de los mejor remunerados del país.

Neuquén resiste: crece el empleo formal mientras otras provincias caen

En Neuquén, el empleo privado viene creciendo sostenidamente desde la recuperación postpandemia. De 144.100 empleos en enero de 2024 se pasó a 148.100 en enero de 2025, y luego a 149.600 en febrero, lo que representa un crecimiento interanual del 3,6%, el mayor del país.

Mientras provincias como Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba registran caídas en el empleo formal, Neuquén se posiciona como un caso testigo del impacto positivo que genera la industria energética.

Editorial

Mientras la economía argentina atraviesa una fase de ajuste, incertidumbre y reducción del empleo, Vaca Muerta vuelve a demostrar que es más que un recurso natural: es una palanca concreta para el desarrollo económico y social, con empleo registrado, buenos salarios y una cadena de valor que moviliza decenas de sectores.

El desafío ahora es potenciar ese crecimiento con reglas claras, inversión sostenida, capacitación para nuevos perfiles laborales y políticas públicas que distribuyan mejor el beneficio en toda la región.

Mientras la industria de los hidrocarburos no convencionales en Vaca Muerta genera empleo formal, impulsa salarios y dinamiza economías regionales, otras provincias petroleras como Chubut, Santa Cruz, Mendoza y La Pampa viven una realidad bien distinta: ajuste, parálisis de equipos, retiros voluntarios y una incertidumbre que crece en los campamentos.

Según un informe de la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos (CEPH), el segmento de producción y exploración (upstream) creció un 13,4% en la última década y hoy emplea a más de 71.000 personas en blanco. Pero el mapa del empleo petrolero en Argentina está lejos de ser uniforme.

El contraste entre las cuencas

En Neuquén, por cada millón de barriles equivalentes de petróleo (BOE), se requieren 77 trabajadores. En cambio, en Chubut y Santa Cruz, que dependen aún de producción convencional, se necesitan más del doble: 178 y 189 trabajadores respectivamente. Sin nuevas inversiones ni incentivos, esas cuencas pierden competitividad y empleo.

En las provincias patagónicas ya hay cientos de trabajadores desplazados o en riesgo de quedar afuera del circuito productivo, a pesar de tener experiencia, formación y años de trabajo en yacimientos. La situación en Santa Cruz es crítica, con equipos parados y empresas que analizan retiros “pactados”. En Chubut, el sindicato ya advirtió que podría haber conflictos si se avanza con más suspensiones.

En La Pampa y Mendoza, donde el desarrollo de hidrocarburos es más limitado, la expectativa gira en torno a proyectos que no terminan de despegar. Allí también hay mano de obra disponible y en alerta, que observa con preocupación cómo el crecimiento se concentra exclusivamente en Vaca Muerta.

¿Federalismo energético?

Mientras Neuquén logra sostener y ampliar el empleo privado con números récord —casi 6% de crecimiento en cinco años—, otras provincias ven cómo sus economías se enfrían al ritmo del recorte de inversiones en los yacimientos convencionales. Esto abre una pregunta política clave: ¿cómo construir un modelo energético verdaderamente federal, que incluya a las provincias con historia petrolera, pero sin shale?

Editorial: los que quedaron afuera

No podemos hablar del boom del empleo petrolero sin nombrar a los que quedaron afuera. Técnicos, perforadores, choferes, mecánicos y operarios que hoy miran desde sus casas o desde oficinas sindicales cómo Vaca Muerta se convierte en el centro de la actividad, mientras sus teléfonos no suenan.

Hay una deuda con ellos. Y también una oportunidad: recapacitar, reubicar, incluirlos en los nuevos proyectos o en tareas asociadas a la transición energética, desde remediación ambiental hasta mantenimiento de infraestructura o capacitación técnica.

Vaca Muerta no puede crecer sola. El país necesita un desarrollo más equilibrado, donde cada provincia tenga una oportunidad real de generar empleo, retener talento y mantener dignidad laboral para sus trabajadores.

Fuente: vmo

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