
Vaca Muerta entra en fase exportadora
LNG, nuevos ductos, alivio al convencional y pymes en alerta ante el nuevo mapa del negocio.
El avance del proyecto LNG Argentina y la construcción de los nuevos ductos asociados a Southern Energy están delineando el perfil de la próxima década energética. Neuquén comienza a moverse sobre un tablero en el que la exportación de gas natural licuado y la ampliación de infraestructura dejarán de ser hipótesis para transformarse en realidades operativas.
Son señales que, sin estridencias, están desplazando los límites de lo posible. Durante años, la pregunta fue siempre la misma: ¿Argentina podrá tener un proyecto de GNL competitivo a escala global?
Por primera vez, la respuesta empieza a tomar forma.
La agenda externa de YPF y ENI abre un frente nuevo en la región
A la consolidación del LNG se suma otra jugada estratégica: la profundización de la alianza entre YPF y ENI, que no solo mira el desarrollo de Vaca Muerta sino también oportunidades offshore en el Atlántico Sur y la costa uruguaya.
La combinación de shale en Neuquén con potenciales recursos costa afuera configura una plataforma energética de alcance regional, en un contexto global donde la seguridad de suministro y la volatilidad geopolítica vuelven a ser moneda corriente.
Ese reordenamiento internacional, además, se acentúa con la irrupción de nuevos consumos energéticos impulsados por la inteligencia artificial, que está generando una demanda de electricidad y gas que no estaba en los modelos tradicionales.
Una señal política en medio del boom shale: alivio fiscal al convencional
En paralelo a este proceso, el Gobierno nacional y Neuquén acordaron eliminar retenciones y cargas fiscales sobre la producción convencional. La medida apunta a sostener las cuencas maduras —las más golpeadas por el avance del shale— y evitar que su caída drene empleo, inversión y servicios.
Los números explican el contexto:
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96% de la producción neuquina ya es no convencional.
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Vaca Muerta representa casi el 70% del total nacional.
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El récord histórico de producción del país se explica exclusivamente por el desempeño neuquino.
En ese marco, aliviar fiscalmente al convencional es una estrategia defensiva para que los campos maduros justifiquen nuevas campañas de perforación, recuperación secundaria o terciaria y eviten un retroceso abrupto.
2025–2026: una industria que se banca con los pozos estrella y ajusta la actividad
En Neuquén la foto es dual.
Por un lado, las operadoras están viviendo de los pozos conectados en 2025, que exhiben algunos de los mejores rendimientos del mundo en shale oil y shale gas.
Por otro lado, reacomodan actividad para 2026, cuando se espera que el oleoducto VMOS impulse volúmenes exportables de manera sostenida.
Ese reordenamiento genera una pausa transitoria en algunos bloques. Y es allí donde la cadena pyme siente el impacto.
Metalmecánicas neuquinas: oportunidades grandes, incomodidades crecientes
El encuentro “Forjando Vaca Muerta”, organizado por el Centro PyME ADENEU, dejó a la vista una verdad incómoda: las pymes locales están frente a la mejor oportunidad de su historia, pero también al riesgo de quedar fuera del juego si no logran escalar.
Los principales desafíos que se discutieron fueron:
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Demoras en la cadena de pagos, que presionan la caja en contextos de menor actividad.
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Fuga de talento técnico: los soldadores, montajistas, técnicos y especialistas migran hacia operadoras o grandes empresas de servicios, donde los sueldos duplican o triplican los estándares pyme.
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Financiamiento casi inexistente para ampliar talleres, incorporar maquinaria o mejorar estándares.
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Actividad atenuada mientras se espera el nuevo ciclo exportador del shale oil y del gas.
La advertencia es clara: si las pymes neuquinas no crecen en escala, certificaciones, ingeniería, automatización y trazabilidad, quedarán relegadas a tareas de baja complejidad mientras los contratos de mayor volumen se los quedan los grandes jugadores nacionales e internacionales.
La integración real a la cadena de valor solo será posible mediante:
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clusters metalmecánicos,
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consorcios,
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asociatividad estratégica,
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y una política empresarial que deje atrás la competencia atomizada.
Un futuro en movimiento
Vaca Muerta enfrenta un escenario simultáneo:
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exportación de gas licuado,
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expansión de ductos,
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alivio fiscal para sostener lo convencional,
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un nuevo frente offshore,
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y una cadena pyme que debe transformarse para no perder el tren.
No es un camino lineal ni libre de sobresaltos. Pero el momento es singular: la ventana de oportunidad para que Argentina se vuelva un exportador neto de energía está más cerca que nunca.
La pregunta ya no es si el país puede hacerlo, sino cuánto de ese futuro quedará en manos de Neuquén, sus empresas y su gente.
Fuente: vmo