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Vaca Muerta en jaque: entre la presión por bajar costos y el sacrificio de los trabajadores

La discusión por los costos en Vaca Muerta se convirtió en el tema central de la Exposición Argentina Oil & Gas (AOG 2025) y en los pasillos de Añelo.

Vaca Muerta en jaque: entre la presión por bajar costos y el sacrificio de los trabajadores

La discusión por los costos en Vaca Muerta se convirtió en el tema central de la Exposición Argentina Oil & Gas (AOG 2025) y en los pasillos de Añelo.

Mientras los balances muestran que la producción crece y el país proyecta exportaciones récord, el debate interno expone la grieta entre la búsqueda de eficiencia y el impacto social en los trabajadores y contratistas.

Los números que preocupan

El secretario coordinador de Energía, Daniel González, encendió la alarma al remarcar que Vaca Muerta enfrenta un sobrecosto del 35 % frente al Permian, la principal cuenca de shale en Estados Unidos. Según sus cálculos, si Argentina apunta a producir 1,5 millones de barriles diarios en los próximos años, el sobrecosto podría implicar entre 6.000 y 7.000 millones de dólares adicionales por año.

Las operadoras coinciden en que el llamado “costo argentino” implica diferencias de hasta el 40 % en servicios, materiales, logística e insumos importados respecto de lo que se paga en el mercado norteamericano.

El ajuste en el campo

Pero mientras los números se discuten en los excels de Buenos Aires y Houston, en los yacimientos el ajuste se siente distinto. Contratistas y trabajadores denuncian que tareas que antes realizaban cinco personas hoy se hacen con tres, con la amenaza latente de que quien se niegue puede terminar “frizado” y enviado a su casa a cobrar el básico.

La paradoja es evidente: producción récord, pero despidos y suspensiones. Según datos gremiales, en los últimos meses se registraron más de 1.200 desvinculaciones y 2.000 suspensiones en empresas de servicios, logística y construcción vinculadas a Vaca Muerta.

La voz de los gremios

Desde el Sindicato de Petroleros Jerárquicos, Manuel Arévalo rechazó las desvinculaciones y denunció maniobras de encuadramiento irregular:

“No vamos a aceptar que el ajuste caiga sobre la espalda de los trabajadores. Hay empresas que buscan precarizar, traer mano de obra barata y desconocer convenios”.

La advertencia se repite en los gremios de base: la búsqueda de competitividad no puede significar más riesgo operativo, jornadas sobrecargadas ni pérdida de derechos adquiridos.

Qué dicen las empresas

Del lado empresario, la explicación es clara: el problema no pasa por los salarios sino por los costos de herramientas, logística, materiales importados y regulaciones locales. Señalan que mientras en Estados Unidos una operación de fractura tiene proveedores locales con economías de escala, en Argentina los servicios son más caros, con impuestos múltiples y un esquema cambiario que encarece la importación.

Un ejecutivo de una operadora resumió la postura:

“Para competir a nivel global necesitamos eficiencia, acceso al capital y reglas estables. Si no reducimos la brecha de costos, las inversiones se van a otro lado”.

El riesgo del 4x4 y la tecnología

La política de turnos 4x4 y el uso de tecnologías de monitoreo en tiempo real son presentados como herramientas para aumentar la productividad. Sin embargo, desde el campo advierten que ni las cámaras ni la inteligencia artificial “bajan caños ni asumen el riesgo físico del trabajador petrolero”.

La pregunta de fondo es hasta dónde puede estirarse la cuerda sin romperse: ¿cuánto se puede reducir personal sin afectar la seguridad y la calidad de las operaciones?

La cuenta pendiente

El desafío es encontrar un equilibrio entre competitividad y justicia social. Vaca Muerta tiene condiciones geológicas que la convierten en una de las principales promesas energéticas del mundo, pero si la competitividad se logra únicamente a costa del trabajador, el costo social puede terminar siendo más alto que el ahorro económico.

La industria petrolera siempre tuvo un axioma: “para ser operadora hay que invertir para ganar”. Hoy, con los números apretados, algunos parecen haberlo olvidado. El futuro de Vaca Muerta no puede sostenerse sólo en los excels ni en la espalda de los obreros: requiere acuerdos amplios, inversión genuina y una mirada de largo plazo que ponga al país por encima de los balances trimestrales.

Fuente: vmo

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