
Vaca Muerta: de los cruces por las importaciones al récord del fracking
En plena crisis macro, las empresas y el gobierno provincial alertan sobre el impacto que podrían tener las demoras en los permisos para importar.
Un nuevo récord en las fracturas marca la foto actual de lo que es y puede ser.
Las restricciones a las importaciones sobresalieron en la última semana por sobre la media de la agenda política y económica vinculada a Vaca Muerta. Y por consecuencia, también la dualidad que suele caracterizar a la formación no convencional neuquina, bastión del gas y el petróleo argentinos, y de posibilidades, quimeras y realidades de corto, mediano y largo plazo.
Como se informó, la última quincena mostró un salto de intensidad en un tema histórico. La perspectiva de los 10 años del acuerdo iniciático para el shale entre YPF y Chevron lo volvieron claro una vez más. El dólar, su escasez, disponibilidad y restricciones de acuerdo al momento que se tome, fue ese acelerador y freno de las etapas en las que cambió el paradigma petrolero en Argentina. Las inversiones en Loma Campana no hubieran sido posibles sin un entramado offshore que permitió un canal de acceso y salida de divisas. Fue cuando los grupos económicos, tenedores de bonos y estrados judiciales de parte del mundo buscaban quedarse con fondos argentinos para el pago de deudas.
La coyuntura macroeconómica ahora sumó un capítulo de tensión en la faceta de los permisos del SIRA (Sistema de Importaciones de la República Argentina), ese paso que las empresas deben dar para aprovisionarse de insumos, repuestos y equipos en el exterior, en plena escasez en el BCRA. Un grupo de compañías y pymes vienen poniendo el grito en el cielo por demoras que llegan a los seis meses. Aseguran que de no haber modificaciones, podría darse la paradoja de un freno en segmentos de la industria no convencional, aquella que evitó una catástrofe mayor en el actual contexto mundial de precios elevados de las importaciones energéticas del país.
Otro de los frentes del problema, el sindical-laboral, lo expuso ante Guillermo Michel, el director de la Aduana argentina, el secretario general del Sindicato del Petróleo y Gas privado de Neuquén, Río Negro y La Pampa, Marcelo Rucci, en la reunión que compartió con Guillermo Pereyra, titular de CATHEDA, en la que también estuvo la secretaria de Energía de la Nación, Flavia Royón.
"Queremos encontrar soluciones a este problema que nos afecta directamente, ya que pone a los trabajadores en riesgo de despidos o los deja con menor carga horaria, algo que no podemos permitir”, sostuvo Rucci en ese encuentro, según difundió la entidad sindical, que también adelantó que el gobierno nacional haría una convocatoria a empresas del sector.
Un elemento para atender en medio del reclamo. Rucci acaba de decir que a título personal se inclina por apoyar al ministro de economía en las presidenciales. Fue en una entrevista con AM Con Vos, en el programa Ajuste Semanal. “Nosotros vamos a apoyar a Sergio Massa. Ningún trabajador del país quiere perder sus derechos como muestran los demás candidatos”, sostuvo
El gobierno nacional no emitió comunicado alguno tras el encuentro. Tres horas después de la reunión, sin embargo, Michel estuvo en la Televisión Pública. "Si realmente existieran todas las complicaciones que dicen que hay de importaciones de industria y para Vaca Muerta tendríamos a todos los canales de televisión transmitiendo en vivo las fábricas cerradas", dijo. “No conozco una sola fábrica que haya cerrado por falta de insumos o un solo pozo en Vaca Muerta que haya finalizado la operatoria por esto”, agregó.
En rigor, las pymes de Neuquén, el gobierno provincial y el gremio no vienen hablando de un “cierre de fábricas”. De lo que se habla en una industria que planifica su participación en el incremento de la producción de los próximos meses -y años-, tanto en gas como en petróleo, es de la necesidad de optimizar el acceso a la cadena de insumos que garantizará ese autoabastecimiento interno (y la exportación de excedentes) que también está en los principales discursos de los líderes del oficialismo (y de candidatos y candidatas al otro lado de la grieta). Ese baluarte del reemplazo de importaciones y la generación de divisas que sustenta los mejores argumentos del desarrollo shale. El sindicato anticipa que las productoras ya avisaron de posibles recortes en el tiempo laboral de los trabajadores si la situación tiende a profundizarse. Esto impactaría de lleno en los salarios del sector.
Argentina debió recurrir a un préstamo de Qatar, en una nueva y sorpresiva irrupción de ese piloto de vientos huracanados que también es Massa. Es decir, nadie podría decir que resolver del planteo es sencillo. Pero relativizar el contexto no es un buen punto de partida a la hora de buscar soluciones o atenuantes.
El gremio petrolero, al mismo tiempo, da señales internas a unos 35 mil afiliados, atajándose ante eventuales frenos en la actividad, si se profundiza un cuadro de situación que no afecta a todas las productoras y pymes por igual.
Luego de un silencio más o menos prudente, el gobierno neuquino hizo un nuevo pronunciamiento. (En una entrevista con AM 550 el ministro de Industria y Producción, Facundo López Raggi, había hecho un anticipo de esa mirada sobre los efectos potenciales en las 1200 pymes que prestan servicios.)
Esta semana, luego de la reunión de los petroleros, reforzó esa posición con declaraciones del ministro de Energía y Recursos Naturales, Alejandro Monteiro. "Como gobierno provincial, vemos con preocupación la demora en las importaciones de los insumos críticos y necesarios para el desarrollo de Vaca Muerta”, dijo. Señaló que "esto no solo pone en riesgo (…) las inversiones, sino que también pone en riesgo una parte esencial de la cadena, como son las fuentes de trabajo en toda la cuenca neuquina”. En síntesis, allí donde la Aduana parece no identificar un problema de cara a los medios de comunicación en la recta final de la campaña de las PASO, la provincia que administra las concesiones no convencionales manifiesta su preocupación y advierte sobre las consecuencias.
Neuquén tuvo su apagón fatídico en plena pandemia, en ese momento de derrumbe histórico con casi 20 mil trabajadores petroleros en sus casas. En pleno camino proselitista y aún con un largo trayecto para el recambio de gobierno, se ataja ante una eventual y paradójica afectación del sector que sostiene la balanza comercial energética del país.
Por ahora, en el escenario general, los datos de las fracturas, en el momento de mayor demanda de gas, y de exportaciones de crudo, impactan en otro récord histórico, al alcanzar las 1380 en julio pasado. La alta rotación de equipos y la “canibalización” de insumos, según especialistas del sector, permite sostener las necesidades de las compañías, en algunos casos puntuales. Se traen a Neuquén equipamientos que podrían estar ociosos en otros puntos del país. Por ahora alcanza, pero está lejos de ser el mejor contexto.
En pleno auge de la producción de gas de invierno, y de necesidades de garantizar exportaciones, la de esta semana fue otra de esas fotos duales de los no convencionales en Neuquén.
Fuente: mejor informado