
Reforma laboral
El borrador que prepara el Consejo de Mayo introduce cambios clave en indemnizaciones, vacaciones y beneficios no remunerativos.
El Gobierno busca consensuar antes de fin de año una profunda modernización del régimen laboral. El texto, elaborado por el equipo de Federico Sturzenegger junto a la UIA, la CGT y gobernadores, redefine el cálculo de las indemnizaciones, permite fraccionar vacaciones, crea un banco de horas y amplía los beneficios no remunerativos.
Con la mira puesta en las sesiones extraordinarias del verano, el Gobierno de Javier Milei ultima detalles del proyecto de Reforma Laboral que se elabora en el marco del Consejo de Mayo, una mesa integrada por el jefe de Gabinete Guillermo Francos; el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger; el titular de la UIA, Martín Rappallini; el dirigente de la UOCRA, Gerardo Martínez; y legisladores como Carolina Losada y Cristian Ritondo.
El borrador, al que accedió Ámbito, contiene más de 100 artículos que reforman la Ley de Contrato de Trabajo y normas complementarias, con el objetivo de “modernizar el empleo, reducir la litigiosidad y favorecer la formalización laboral”.
Según datos de Argendata, el 42% de los trabajadores en Argentina se desempeña en la informalidad, incluyendo independientes, lo que equivale a casi 9 millones de personas. Este diagnóstico —compartido por empresarios y el propio Gobierno— impulsa la necesidad de una nueva legislación.
Los principales puntos del borrador
1. Indemnizaciones y antigüedad
Se mantiene la base de un mes por año trabajado, pero se introduce un tope de diez sueldos y se excluye el aguinaldo del cálculo. También se habilita la opción de seguros privados de cese laboral, financiados por el empleador, como alternativa al sistema tradicional.
La antigüedad solo se computará por tiempo efectivamente trabajado, y si un empleado reingresa a la misma empresa tras dos años o más, no conservará la antigüedad previa.
2. Vacaciones y licencias
Las vacaciones podrán fraccionarse en tramos mínimos de siete días y extenderse fuera del período tradicional mediante acuerdo entre las partes. Se suma una licencia parental transferible, que permite a la trabajadora ceder hasta 15 días de su licencia por maternidad a su pareja o conviviente.
3. Salario y beneficios no remunerativos
El artículo 103 bis amplía la lista de beneficios no remunerativos —comidas, guardería, gimnasio, celular, ropa, reintegros médicos— exentos de aportes y contribuciones, con un tope del 10% del salario.
Se crea además un nuevo artículo 104 bis, que habilita pagos por mérito o desempeño, sin generar derechos adquiridos.
4. Flexibilidad y banco de horas
La reforma incorpora el banco de horas, una herramienta que permitirá a los convenios colectivos compensar horas extras con descansos o promedios semanales, adaptando la jornada a la demanda productiva.
5. Enfermedades y accidentes
La prestación por enfermedad o accidente inculpable se reducirá al 80% del salario, de carácter no remunerativo, y deberá acreditarse mediante certificación digital.
6. Derecho de huelga y servicios esenciales
El texto amplía la lista de actividades esenciales —energía, salud, educación, transporte, telecomunicaciones, aduanas, alimentación y medios de comunicación— que deberán garantizar al menos el 75% del servicio durante medidas de fuerza.
Las posiciones enfrentadas
Desde la UIA, Martín Rappallini confirmó que el proyecto “aún no está cerrado” y que se busca “lograr el mejor texto posible con consenso entre empresarios y trabajadores”.
En cambio, la CGT, a través de Gerardo Martínez, expresó un rechazo categórico a cualquier intento de eliminar derechos laborales o limitar la negociación colectiva. “No estamos de acuerdo con una reforma que relativice la soberanía de las convenciones colectivas o elimine aportes gremiales”, sostuvo el líder de la UOCRA.
El Gobierno, en paralelo, analiza eliminar los aportes obligatorios a los sindicatos —las llamadas “cuotas solidarias”— a través del decreto 149/25, otro punto que tensa la relación con el movimiento obrero.
Impacto en el sector energético y petrolero
La reforma laboral podría tener efectos directos en Vaca Muerta y la cadena de servicios del sector energético, donde los turnos extendidos, las guardias rotativas y los contratos temporales son moneda corriente.
La posibilidad de flexibilizar jornadas mediante el banco de horas y ampliar los beneficios no remunerativos podría generar mayor previsibilidad para operadoras y contratistas, aunque los sindicatos petroleros —como el de Privados y Jerárquicos— ya anticipan resistencia ante cualquier intento de fragmentar la negociación colectiva.
Para las pymes de servicios, la reforma podría significar una reducción de costos laborales y litigios, en un contexto donde la alta rotación y la temporalidad son desafíos estructurales.
Qué está en juego
Más allá de los números, la discusión de fondo es política: ¿hasta dónde puede avanzar una reforma sin consenso social?
El Gobierno apuesta a que el nuevo esquema incentive la formalización y reduzca los juicios laborales, mientras los gremios alertan sobre una posible pérdida de derechos adquiridos.
En medio de esta puja, Vaca Muerta vuelve a ser el termómetro del modelo argentino: productividad, inversión y empleo, pero también condiciones de trabajo y representación sindical.
Fuente: vmo