
Phoenix refuerza su operación en Vaca Muerta con un nuevo rig y un pozo récord en Río Negro
La actividad en Vaca Muerta sigue empujando sus límites geográficos y productivos.
Phoenix Global Resources dio un paso clave en su estrategia de expansión al incorporar un segundo equipo de perforación de alta tecnología y alcanzar resultados excepcionales en el borde oriental de la cuenca, en territorio rionegrino.
La llegada del nuevo rig marca un salto cualitativo en la operación de la compañía. Se trata de una torre con un alto nivel de automatización, equipada con el sistema de control OMROM en su versión más avanzada, una conversión realizada íntegramente en Argentina bajo estándares internacionales de la firma H&P.
El equipo incorpora el Autodriller Pro 2.0, un sistema de perforación automática que permite un monitoreo permanente mediante cámaras en streaming y una cabina diseñada para optimizar la ergonomía del operario. Esta tecnología apunta a reducir tiempos de maniobra, mejorar los estándares de seguridad y optimizar los costos por pozo.
Un superpozo que rompe paradigmas
El hito operativo se registró en el bloque Confluencia Sur, donde el pozo PET.RN.CoS.x-3 (h) sorprendió al mercado al alcanzar una producción superior a los 3.100 barriles diarios de petróleo. El dato cobra aún más relevancia por su ubicación: el yacimiento se encuentra en el límite mismo de la cuenca neuquina, del lado de Río Negro.
Este resultado valida el potencial geológico de la zona este de Vaca Muerta, un sector que históricamente despertaba más interrogantes que certezas. Phoenix ya lleva invertidos más de 110 millones de dólares en los bloques Confluencia Norte y Sur, que actualmente aportan cerca de 9.000 barriles diarios con apenas siete pozos en producción, un indicador contundente de la calidad de la roca.
El área presenta desafíos técnicos significativos. En este sector, la formación Vaca Muerta se adelgaza a unos 40 a 50 metros de espesor, muy por debajo de los más de 300 metros que se registran en el centro de la cuenca. Además, la roca es más carbonática y las presiones son aproximadamente un 10% más bajas que en Mata Mora, uno de los desarrollos shale más consolidados de la compañía.
Para sortear estas condiciones, la operadora apostó por una geonavegación de alta precisión, perfiles especiales, estudios de laboratorio sobre roca, sísmica de mayor detalle y un diseño de fractura adaptado a una formación más rígida. La combinación de estos factores permitió obtener productividades que rompieron con los supuestos técnicos previos y ampliaron la frontera de desarrollo no convencional.
Más producción exige más infraestructura
El crecimiento en boca de pozo viene acompañado por una fuerte apuesta en superficie. Phoenix tiene prevista la puesta en marcha de una nueva Planta de Tratamiento de Crudo (CPF) en Mata Mora Norte durante abril, una instalación clave que permitirá procesar hasta 40.000 barriles diarios, duplicando la capacidad actual de la compañía.
Hoy, la operadora ya cuenta con un hub integrado entre Neuquén y Río Negro que supera los 22.000 barriles diarios de producción. Sin embargo, el objetivo es mucho más ambicioso. Con la nueva infraestructura y una mayor velocidad de perforación aportada por el segundo rig, Phoenix proyecta alcanzar un plateau de entre 50.000 y 60.000 barriles diarios en los próximos años.
El avance en el borde de la cuenca y los resultados en Confluencia consolidan a Phoenix Global Resources como uno de los jugadores de mayor crecimiento sostenido en Vaca Muerta, al tiempo que refuerzan el rol estratégico de Río Negro dentro del desarrollo no convencional argentino.
Fuente: vmo