
Litio en Argentina: entre la promesa global y los desafíos diarios
En un contexto de precios deprimidos y exigencias crecientes para competir a nivel global, el 6° Congreso Internacional “Litio América Latina” —organizado por Vostock Capital en Buenos Aires—
volvió a reunir a los actores más relevantes del sector para discutir presente y futuro de un recurso estratégico. El litio está llamado a ser motor del desarrollo económico regional, pero el presente impone una realidad con matices: inversión ralentizada, procesos burocráticos, caída en la demanda, y la urgencia de profesionalizar la cadena de valor.
Con una concurrencia marcada por la presencia de referentes de Argentina, Bolivia y Chile —que juntos concentran más del 60% de las reservas mundiales— el evento dejó claro que el interés internacional sigue intacto, aunque las urgencias del día a día requieren respuestas inmediatas.
La mirada desde Nación: optimismo con cautela
El subsecretario de Política Minera, Federico Caeiro, inauguró el Congreso destacando que “Argentina emerge como eje fundamental en la cadena de suministro de litio”. Pero ese potencial —sustentado en las reservas— choca con obstáculos internos que limitan su aprovechamiento.
Los proveedores: entre la expectativa y la baja de actividad
Diego Cons, director ejecutivo de la Cámara Argentina de Proveedores Mineros (CAPMIN), advirtió una baja de entre el 20% y el 30% en la actividad del sector proveedor respecto a 2023. “Hubo mucho entusiasmo, pero los precios bajos y el achique de las compras nos golpearon fuerte. La reactivación recién podría llegar en 2026 o 2027”, señaló.
José de Castro: “Argentina debe definir estándares ya”
El COO de Integra Lithium y referente académico José de Castro fue directo: “Necesitamos reformas urgentes. No puede ser que un informe de impacto ambiental tarde cinco años. La academia puede ayudar a definir estándares comunes para acelerar procesos y mejorar la eficiencia productiva”.
De Castro también alertó sobre la competencia internacional. “Zimbabue y Australia están avanzando con materiales antes no rentables, pero ahora sí lo son por nuestros altos costos. Sin planificación, podemos perder oportunidades claves”, remarcó.
Casarín: producción en alza, pero con precios en baja
El geólogo y abogado Favio Casarín brindó un dato relevante: Argentina produjo 75.000 toneladas de carbonato de litio equivalente en 2024, contra 45.000 en 2023, y podría superar las 100.000 en 2025. Sin embargo, advirtió: “El precio actual, en torno a los USD 8.000 por tonelada, no es atractivo”. Además, reclamó una reforma integral del Código de Minería para dar más autonomía a las provincias y mayor dinamismo a los procesos regulatorios.
Casarín celebró también el creciente interés por las carreras mineras y relacionadas: “Hoy vemos más estudiantes de geología, ingeniería y también de derecho ambiental y economía aplicadas al sector. Eso habla de un país que empieza a prepararse”.
La Rioja avanza con proyectos y busca inversores
La Secretaria de Minería de La Rioja, Ivana Guardia, presentó el proyecto Leoncito —ya en etapa de prefactibilidad— y destacó otras iniciativas en exploración. A diferencia del norte argentino, explicó, los proyectos riojanos incluyen litio en arcilla y roca, lo que representa un nuevo tipo de desafío técnico.
Guardia subrayó que “la sociedad riojana no solo acepta la minería, sino que la demanda como herramienta para el desarrollo económico”. Con fuerte impulso estatal y apertura a socios privados, la provincia busca insertarse de lleno en el mapa nacional del litio.
Conclusión: El litio es sin dudas una oportunidad histórica para Argentina. Pero si el país no acelera la profesionalización, simplificación de trámites y estabilidad jurídica, corre el riesgo de transformarse en exportador de expectativas incumplidas. Las reservas están; ahora falta que estén los resultados.
Fuente: vmo