
La guerra impulsa a Vaca Muerta: el superávit energético podría rozar los USD 15.000 millones, pero presiona los combustibles
El conflicto en Medio Oriente mejora las exportaciones argentinas, aunque anticipa subas en surtidor y tensión en precios internos
La escalada del conflicto en Medio Oriente volvió a reconfigurar el tablero energético global y abre una ventana de oportunidad para Argentina. Con precios internacionales del crudo en alza, el país podría alcanzar un superávit energético cercano a los USD 14.500 millones, impulsado principalmente por el crecimiento de las exportaciones desde Vaca Muerta.
De acuerdo a proyecciones de la consultora Economía & Energía, el escenario más optimista —con un barril en torno a los 120 dólares— prácticamente duplicaría el saldo positivo del sector respecto a 2025. Incluso en contextos más moderados, el resultado seguiría siendo favorable: unos USD 12.100 millones con un crudo a 100 dólares y cerca de USD 9.680 millones si se estabiliza en 80 dólares.
🛢️ Un cambio estructural: Argentina ya no depende del exterior
A diferencia de lo ocurrido durante la Guerra en Ucrania, cuando el país sufrió un fuerte aumento de importaciones energéticas, el actual escenario encuentra a Argentina en una posición completamente distinta.
En 2022, las compras externas se dispararon más de USD 7.100 millones y los subsidios energéticos escalaron hasta representar el 1,9% del PBI. Hoy, en cambio, la menor dependencia del gas importado y el crecimiento del shale permiten capitalizar los precios altos en lugar de sufrirlos.
⚡ Subsidios y tarifas: impacto acotado
En materia fiscal, el impacto también sería limitado. Según el informe, los subsidios energéticos pasarían de unos USD 4.000 millones en 2025 a un máximo estimado de USD 4.300 millones en el peor escenario.
Esto se traduce en un efecto relativamente bajo sobre las tarifas:
- Electricidad: hasta 5,1% de aumento
- Gas: hasta 3,6%
La explicación es clara: Argentina importa menos energía, por lo tanto, el shock de precios internacionales golpea menos en el costo local.
⛽ El verdadero problema: los combustibles
Donde sí se empieza a sentir el impacto es en el surtidor.
Los combustibles ya registran subas promedio del 16% y podrían seguir aumentando en las próximas semanas. El punto clave pasa por una decisión política y económica:
👉 Alinear el precio local del crudo con el internacional
👉 O intervenir para evitar un traslado total al consumidor
Este dilema no es menor. Cada aumento del 10% en combustibles podría sumar alrededor de 0,36 puntos porcentuales a la inflación, generando un efecto directo en el bolsillo y en toda la cadena productiva.
El escenario actual deja algo muy claro:
👉 Vaca Muerta ya no es solo una promesa
👉 Es el principal generador de dólares del país
Pero también expone una tensión estructural:
- Más exportaciones
- Más ingresos
- Pero también presión sobre precios internos
Argentina enfrenta un nuevo dilema energético: aprovechar el viento de cola internacional sin trasladar todo el costo al mercado interno.
En ese equilibrio se juega no solo la macroeconomía, sino también la estabilidad social y el desarrollo sostenido de la industria.
Porque mientras el mundo paga más por la energía, en Vaca Muerta se define quién se queda con esa renta: el Estado, las empresas o el consumidor.
Fuente: vmo