
La balanza energética cerró en rojo el semestre pero con fuerte mejora respecto a 2022
El sector energético mejoró su saldo, para el cual el principal aporte de dólares vino por el lado del ahorro generado por las menores importaciones, tanto en precios como en cantidades.
La balanza de dólares de la energía fue negativa por 735 millones de dólares en los primeros seis meses del año, pero respecto al año pasado mejoró en 1.971 millones de dólares.
Así se desprende del análisis del intercambio comercial argentino que alcanzó en junio un déficit de 1.727 millones de dólares, el valor histórico más alto y el quinto registro negativo del primer semestre del año, con lo cual el semestre culminó con un rojo de 4.387 millones de dólares, de acuerdo al reciente informe del Indec.
Las exportaciones cayeron 35,4% respecto a junio de 2022 (-2.983 millones de dólares), debido a una baja de 24,8% en las cantidades y de 14% en los precios, y todos los rubros disminuyeron encabezados por los productos englobados en combustibles y energía (CyE) 37,7%; seguidos por los productos primarios (PP) 36,7%; las manufacturas de origen agropecuario (MOA) 36,1%; y las manufacturas de origen industrial (MOI) 32,1%.
En el caso de las importaciones, descendieron 17,2% respecto a junio de 2022 (-1.487 millones de dólares), debido a una caída de 10,5% en los precios, y de 7,6% en las cantidades. A nivel de uso económico, se redujeron las importaciones de combustibles y lubricantes (CyL), 50%; resto, 22,8%, fundamentalmente por la menor compra de bienes despachados mediante servicios postales (couriers); bienes de capital (BK), 15,9%; intermedios (BI), 8,4%; y de consumo (BC), 7,6%.
En ese contexto complejo, en el mercado energético se puede destacar que la balanza del sector tuvo un saldo negativo en junio de 545 millones de dólares, el más alto de cada uno de los meses de la primera mitad del año, ya que el rojo de mayo había sido de 429 millones de dólares. El primer cuatrimestre había tenido en promedio un saldo positivo estacional en torno a los 100 millones de dólares.
Lo ocurrido en junio fue resultado de exportaciones de Combustibles y Energía por 490 millones de dólares con una caída de 37,3% interanual frente a los 786 millones de dólares de junio 2022, en tanto que en el semestre, las ventas energéticas externas fueron de 3.782 millones de dólares, un 5,9% menos que los 4.020 millones de dólares del acumulado del año pasado.
En cuanto a las importaciones de Combustibles y Lubricantes alcanzaron los 1.035 millones de dólares en junio, una retracción de 50% en el mismo período cuando las compras ascendieron a 2.070 millones de dólares. Al analizar el semestre importador, la caída es del 32,9% producto de compras en el acumulado de 2023 por 4.517 millones de dólares frente a los 6.727 millones de dólares del primer semestre de 2022, siempre de acuerdo a las cifras del Indec.
Con este panorama, de acuerdo al análisis de la economista Nadin Argañaraz, se destaca que si bien la balanza de dólares de la energía fue negativa en los primeros seis meses del año, respecto al año pasado se registra esa mejora en 1.971 millones de dólares.
Al descomponer la variación de la balanza de dólares de la energía, se tiene que el efecto precio generó un extra de 654 millones de dólares y el efecto cantidades uno de 1.317 millones de dólares.
Así, el principal aporte de dólares vino por el lado del ahorro generado por las menores importaciones. Por el menor precio de la energía importada se ahorraron 1.164 millones de dólares y por la menor cantidad de energía importada el ahorro fue de 1.045 millones de dólares. La suma da la cifra de 2.209 millones de dólares.
En materia de exportaciones, las mayores cantidades exportadas atenuaron el menor precio, siendo negativo el efecto sobre la balanza de dólares en 238 millones de dólares: es decir 273 millones de dólares más por mayores exportaciones físicas y 511 millones de dólaresmenos por menor precio de las exportaciones.
La perspectiva puede mejorar aún más para el segundo semestre tras la puesta en marcha del Gasoducto Presidente Néstor Kirchner, lo que se estima permitirá reemplazar importaciones por unos 1.700 millones de dólares, tanto por menores compras de gas como por la sustitución de combustibles líquidos como fuel oil y gasoil para las centrales eléctricas. A pesar de esa mejora, la balanza energética del año alcanzaría un rojo de 2.000 millones de dólares para 2023 y recién encontraría un equilibrio o ya con un superávit para 2024.
Es que el próximo año ya se espera la continuidad de las obras, en particular de la reversión del Gasoducto del Norte, que permitirá dejar de depender de las importaciones de gas desde Bolivia con lo cual se podrán sustituir compras externas por unos 1.800 millones de dólares al año, de acuerdo a lo que viene estimando la Secretaría de Energía.
Fuente: MEJOR ENERGIA