
En medio de versiones sobre una posible reestructuración del gabinete nacional, uno de los nombres que comenzó a circular dentro del entorno del presidente Javier Milei fue el de Horacio Marín, actual CEO y presidente de YPF, como posible reemplazante en la Jefatura de Gabinete.
Sin embargo, desde la petrolera bajo control estatal aclararon que Marín no tiene intención de dejar su cargo y que continúa “plenamente enfocado en el proceso de transformación y revalorización de YPF, con eje en Vaca Muerta”.
Rumores políticos y una figura clave para el sector energético
De acuerdo con fuentes consultadas, no existió un ofrecimiento formal por parte del Gobierno, aunque la propuesta surgió en una mesa política interna donde se evaluaron posibles cambios en el equipo de Milei, hoy encabezado por Guillermo Francos.
Pese a los rumores, el presidente de YPF no recibió ningún llamado oficial y mantiene su agenda centrada en los proyectos estratégicos de la compañía. “Marín está comprometido con la transformación de YPF y con el desarrollo de Vaca Muerta como motor energético de la Argentina”, señalaron desde su entorno.
Milei enfría los cambios
Tras el último triunfo político del oficialismo, que consolidó al espacio libertario, el propio Milei bajó el tono sobre una inminente renovación en su gabinete.
“El gabinete se va a construir a la luz del nuevo Congreso. Lo importante son las reformas. El instrumento es el nuevo gabinete y lo tengo que armar”, expresó el Presidente en declaraciones al periodista Antonio Laje (A24).
Además, el mandatario ponderó el trabajo de Francos, quien hasta la semana pasada era mencionado como “fusible” del Gobierno: “Veremos a la luz del nuevo gabinete cómo van a quedar las cosas”, sostuvo Milei.
Enfocado en el megaproyecto de GNL
Ingeniero con una extensa trayectoria en la industria petrolera, Marín —quien hizo carrera en Tecpetrol antes de asumir en YPF a fines de 2023— es considerado una de las figuras técnicas más relevantes de la política energética actual.
Desde su llegada a la petrolera, impulsó un plan de transformación basado en eficiencia operativa, reducción de costos y expansión del negocio de gas y petróleo no convencional.
Hoy, su prioridad está en cerrar el acuerdo final de inversión por el megaproyecto de gas natural licuado (GNL) en la costa de Río Negro, junto a ENI y Shell.
El proyecto contempla una inversión global estimada en USD 40.000 millones, de los cuales USD 25.000 millones se destinarán a la construcción de la terminal de licuefacción y la infraestructura asociada, y USD 15.000 millones al desarrollo de tres bloques de gas húmedo en Vaca Muerta.
En su fase plena, el proyecto prevé 800 nuevos pozos, un gasoducto troncal de 48 pulgadas y dos buques flotantes de licuefacción (FLNG) con capacidad para procesar 6 millones de toneladas anuales de GNL cada uno. Además, se negocia la incorporación de un tercer buque con participación de Shell.
Paralelamente, YPF mantiene conversaciones con ExxonMobil y otras compañías globales interesadas en sumarse como compradoras o inversoras en el ambicioso desarrollo.
Una pieza clave para el futuro energético argentino
Más allá de los rumores políticos, Horacio Marín se consolida como un actor estratégico en el plan del Gobierno para convertir a la Argentina en exportador neto de energía. Su permanencia al frente de YPF garantiza continuidad en los proyectos más relevantes de la década, especialmente en un contexto donde Vaca Muerta continúa batiendo récords de producción y atrayendo inversiones internacionales.
“Mi foco está en transformar YPF y potenciar Vaca Muerta como motor del desarrollo argentino”, repiten cerca del presidente de la petrolera.
Fuente: vmo