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El oro apunta a un salto histórico

Wall Street proyecta que podría tocar los US$ 5.000 la onza.

El oro apunta a un salto histórico

Wall Street proyecta que podría tocar los US$ 5.000 la onza.

El rally del oro volvió a encender las alarmas —y el entusiasmo— en los mercados internacionales. Tras un 2025 marcado por subas sostenidas, los principales bancos de Wall Street coinciden en que el metal precioso podría escalar hasta un 20% adicional durante 2026, impulsado por un escenario global que combina inflación persistente, tensiones geopolíticas y desconfianza hacia las monedas tradicionales.

Las proyecciones más fuertes

Las consultoras y bancos más influyentes del mercado coinciden en un diagnóstico:
el oro sigue siendo el refugio favorito para un mundo cada vez más incierto.

  • Bank of America: proyecta que la onza podría trepar hasta US$ 5.000, apoyada en compras récord de bancos centrales y un dólar debilitado.

  • Goldman Sachs: estima un techo de US$ 4.900 con una demanda privada robusta y mayor cobertura frente a la inflación.

  • Deutsche Bank: más cauto, pero aun así prevé un precio cercano a US$ 4.950, impulsado por el gasto público estadounidense y la fragilidad global.

En promedio, los estrategas de Wall Street ven al oro acercándose a la barrera simbólica de los US$ 5.000 por onza, un valor impensado hace apenas tres años.


Los motores detrás del nuevo boom del oro

El salto del metal dorado no es casual. Responde a un conjunto de factores estructurales que se vienen consolidando desde la pandemia:

1. Inflación global que no baja al ritmo esperado

Aunque las tasas en Estados Unidos empezaron a moderarse, los precios siguen presionando. Los inversores buscan un resguardo que mantenga valor real.

2. Compras récord de bancos centrales

Países como China, India, Turquía y Rusia están acumulando oro como mecanismo de blindaje frente a posibles sanciones o turbulencias financieras.

3. Un dólar debilitado

La tendencia a la baja del dólar —sumada al déficit fiscal estadounidense— potencia la demanda de oro como activo alternativo.

4. Geopolítica cada vez más tensa

Conflictos regionales, disputas comerciales y nacionalismos más agresivos elevan el apetito por activos refugio.

5. Menor confianza en los sistemas financieros tradicionales

Cada año crece la cantidad de inversores —institucionales y minoristas— que diversifican fuera de los mercados accionarios tradicionales.


HSBC advierte sobre un escenario “sísmico” permanente

Para HSBC, la suba del oro no es un fenómeno coyuntural sino una muestra de un cambio profundo en el orden internacional:

“Persisten cambios sísmicos en el panorama geopolítico, junto a nacionalismos económicos, aranceles, turbulencias financieras y dudas sobre la independencia de la Reserva Federal”.

En ese marco, el metal precioso funciona como ancla frente a un mundo con reglas menos previsibles.


¿Qué podría frenar la escalada?

Aunque el pronóstico es alcista, algunos riesgos podrían moderar o incluso revertir el precio:

  • Recuperación del dólar.

  • Mejoras en la economía global.

  • Freno en las compras de bancos centrales.

  • Salida masiva de fondos desde activos refugio hacia opciones más riesgosas.

  • Correcciones técnicas después de subas tan pronunciadas.

Deutsche Bank advierte que “todo rally demasiado acelerado suele venir acompañado de correcciones importantes”.


Un metal que vuelve a ser protagonista

Mientras el petróleo enfrenta precios a la baja y los mercados accionarios se mueven con cautela, el oro vuelve a posicionarse como el activo estrella en tiempos turbulentos.

Para inversores globales, fondos soberanos y bancos centrales, el oro sigue siendo una señal de estabilidad en un sistema económico que cambia más rápido que nunca.

Fuente: vmo

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