
El motor es Vaca Muerta
Argentina rompe su récord histórico de producción de petróleo
Por primera vez en 27 años, la Argentina superó su mejor marca de producción de crudo. Octubre dejó una cifra que reescribe la historia energética: 859.500 barriles por día, un nivel que no se alcanzaba desde 1998. La diferencia es que hoy el crecimiento tiene un protagonista excluyente: Vaca Muerta, que ya explica seis de cada diez barriles que se producen en el país.
Mientras las cuencas tradicionales muestran un declino del 7% interanual, la formación neuquina vuelve a marcar la agenda: su producción crece al 30% anual, impulsada por la mejora continua de la perforación horizontal, mayores longitudes laterales, pads más densos y una curva de aprendizaje que no se detiene.
El salto productivo: Vaca Muerta ya entrega más de 515.000 barriles diarios
En solo cuatro años, Vaca Muerta pasó de producir 280.000 barriles en 2021 a más de 515.000 barriles hoy. Un salto que duplicó la oferta de petróleo no convencional aun en un contexto macroeconómico desfavorable, restricciones cambiarias y volatilidad de precios.
La paradoja del sector es que el impulso productivo se dio a pesar de un contexto internacional menos favorable: en 2025 el Brent cayó un 14% interanual, pero las operadoras siguieron aumentando actividad y eficiencia.
Infraestructura: el factor que permitió romper el récord
El récord de octubre no hubiese sido posible sin una obra clave:
la ampliación del sistema de Oleoductos del Valle (Oldelval), que llevó la capacidad de transporte desde Neuquén a Bahía Blanca de 225.000 a 540.000 barriles diarios.
Este proyecto eliminó el mayor cuello de botella que tenía Vaca Muerta:
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permitió evacuar más producción,
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redujo costos logísticos,
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mejoró la competitividad de los crudos neuquinos,
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y abrió la puerta a nuevas exportaciones.
Hoy, del total producido:
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500.000 barriles se destinan al mercado interno,
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mientras que el saldo se exporta, incluyendo unos 90.000 barriles diarios a Chile vía el Oleoducto Trasandino (Otasa).
2025 expone un contraste: Argentina crece, pero Brasil es la medida del mundo
El logro argentino viene con un análisis inevitable.
En 1990, Brasil producía 631.000 barriles diarios: menos que la Argentina actual.
Hoy supera los 3,3 millones de barriles diarios, con el 85% aportado solo por el estado de Río de Janeiro.
¿Por qué importa esta comparación?
Porque Brasil mantuvo durante tres décadas la misma política energética:
previsibilidad regulatoria, precios alineados al mercado internacional, atracción de inversión global y continuidad en la expansión del Presal.
Argentina tiene un recurso tan competitivo como el Presal, pero aún no tiene una política de Estado que acompañe ese potencial.
Como explica Nicolás Arceo, director de Economía & Energía:
“Los países compiten por inversiones globales. Sin precios alineados y un marco estable, no hay forma de financiar desarrollos gigantes como hizo Petrobras”.
Los desafíos del crecimiento: rutas saturadas, costos elevados y falta de proveedores
El récord llega con una advertencia: para llegar a la meta de 1,5 millón de barriles diarios en 2030, el país debe resolver los “dolores de crecimiento” que ya se sienten en la cuenca.
1) Costos 40% más altos que en EE.UU.
Un pozo no convencional argentino cuesta, en dólares, un 40% más que uno en el Permian. La diferencia está en:
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logística,
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infraestructura vial insuficiente,
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limitaciones cambiarias,
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importaciones demoradas,
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y menos competencia entre proveedores.
2) El cuello de la arena
Cada pozo requiere en promedio 500 camiones de arena.
Con 60 pozos perforados, hablamos de 31.000 viajes por rutas de mano única en mal estado.
Vaca Muerta necesita:
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más plantas de arenas locales,
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más ferrocarril,
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más rutas seguras,
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y más empresas de servicios especializadas.
3) Más evacuación y más puertos
Oldelval fue un paso enorme, pero no suficiente.
Para exportar 1 millón de barriles diarios en 2030, será indispensable:
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ampliar nuevamente la capacidad de transporte,
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terminar el oleoducto Vaca Muerta Sur,
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avanzar en el megapuerto petrolero y exportador en Punta Colorada,
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y atraer operadores globales que compitan por eficiencia.
El futuro: Argentina puede convertirse en un exportador petrolero relevante
Si Vaca Muerta mantiene su ritmo y se acompaña con infraestructura, Argentina puede pasar de ser un país importador y desordenado a uno capaz de generar:
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más de US$20.000 millones anuales en exportaciones,
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miles de empleos directos e indirectos,
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inversiones récord,
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y un salto geopolítico en la región.
Pero el camino exige decisiones de fondo, continuidad política y reglas que perduren más allá de los ciclos electorales.
Conclusión: la Argentina rompió un récord, pero aún no alcanzó su verdadero potencial
El hito de octubre es un logro histórico, pero también un recordatorio: Vaca Muerta tiene capacidad para multiplicar esta producción si se alinean infraestructura, inversión, regulaciones y visión estratégica.
El desafío ahora es convertir este récord en política de Estado.
Solo así la Argentina podrá aspirar a un lugar entre los principales exportadores de crudo del hemisferio.
Fuente: vmo