Vaca Muerta Escuchar artículo

Cuttings con base aceite en Vaca Muerta

El desafío ambiental que aún espera soluciones estructurales.

Cuttings con base aceite en Vaca Muerta

El desafío ambiental que aún espera soluciones estructurales.

En Vaca Muerta, uno de los desarrollos no convencionales más importantes del mundo, el crecimiento en perforación trajo consigo un volumen cada vez mayor de residuos peligrosos: los cuttings generados en la perforación con lodo a base de aceite. El tratamiento y disposición final de estos residuos se ha convertido en un verdadero cuello de botella ambiental, con implicancias técnicas, legales y sociales que aún están lejos de resolverse de forma integral.Imagen generada

¿Qué son los cuttings y por qué representan un problema?

Los cuttings son fragmentos de roca y lodo que se extraen del pozo durante la perforación. En Vaca Muerta, la mayoría de las operaciones utilizan lodo a base de aceite por sus ventajas técnicas (mayor lubricación, mejor estabilización de pozos horizontales y mayor tasa de penetración). Sin embargo, esto deja como residuo un material con un nivel de contaminación que oscila entre el 38% y el 50% de hidrocarburos totales.

Estos residuos, clasificados como peligrosos, requieren un tratamiento especializado antes de ser dispuestos de forma segura.

Comparación internacional: ¿qué se hace en el mundo con estos residuos?

En otras regiones productoras como Permian (EE.UU.), Canadá o Medio Oriente, los cuttings base aceite se tratan mediante tecnologías como:

  • Recuperación térmica (TDU): para extraer el aceite reutilizable y reducir los contaminantes.

  • Biorremediación controlada: aplicada con monitoreo científico estricto.

  • Inyección en formaciones profundas, bajo normas geológicas y de seguridad.

  • Encapsulado y confinamiento en celdas de seguridad, con análisis previos de humedad e hidrocarburos.

En muchos casos, estos procesos están monitoreados con tecnologías como sensores, drones y análisis de laboratorio abiertos a la comunidad.

¿Qué se hace en Vaca Muerta actualmente?

En Neuquén, buena parte de los cuttings terminan en celdas de seguridad, generando una celda nueva por año, según reconoció la Secretaría de Ambiente provincial. Si bien se exige la estabilización previa del residuo (con cal, aserrín u otros absorbentes), existen dudas sobre la eficacia de los controles y la verdadera remediación del pasivo ambiental.

Además, empresas como Comarsa trasladan residuos desde su planta de Neuquén capital a Añelo, lo que incrementa la presión logística y ambiental sobre la zona de desarrollo petrolero. La cantidad de toneladas por transportar y tratar sigue creciendo, pero no hay informes públicos detallados.

Cifras preocupantes: pozos y residuos

En 2024 se perforaron más de 550 pozos en Vaca Muerta. Cada pozo genera entre 300 y 500 toneladas de cutting base aceite, lo que representa un volumen total de más de 200.000 toneladas solo en un año.

Para 2025, se proyecta una cifra similar o incluso mayor, lo que vuelve insostenible el actual esquema de tratamiento y disposición.

Legislación y exigencias ambientales

Según la normativa de la provincia de Neuquén, el contenido de hidrocarburos en el residuo tratado debe ser inferior al 3% para considerarse apto para disposición final. Sin embargo, varias fuentes señalan que muchos residuos llegan a las plantas con niveles muy superiores y no se alcanzan los estándares exigidos.

A esto se suma una preocupación creciente: la falta de información abierta a la población sobre los resultados de laboratorio, niveles de remediación alcanzados, y trazabilidad del residuo tratado.

Controles: más exigentes en origen, más laxos en destino

Mientras que en las locaciones de perforación los controles son más estrictos, con seguimiento de la Secretaría de Ambiente, muchas voces denuncian que en los lugares de tratamiento y disposición final los controles se relajan. Algunas observaciones se hacen por drones, pero no se realizan análisis científicos accesibles a la población para verificar la calidad del tratamiento.

¿Qué se espera para este año?

Con el aumento proyectado de pozos, y el colapso inminente de la capacidad de tratamiento existente, la Secretaría de Ambiente ya advirtió que los residuos petroleros podrían convertirse en el "verdadero cuello de botella" de Vaca Muerta.

Se requiere una inversión urgente en tecnología, transparencia y una estrategia provincial para evitar que la actividad termine generando pasivos que comprometan el desarrollo futuro.

¿Qué es la humectabilidad y por qué importa?

Cuando se perfora con lodo a base de aceite (OBM - Oil Based Mud), los cuttings que se generan durante la operación salen con un alto contenido de hidrocarburos adheridos. Ese porcentaje —conocido como humectabilidad con hidrocarburooscila entre un 50% y un 38%, dependiendo del tipo de sistema de control de sólidos que se use y del tipo de pozo.

Esto significa que:

  • Por cada tonelada de cuttings, hay entre 380 y 500 kg de hidrocarburo adherido.

  • Estos cuttings no pueden ser dispuestos como residuo común ni llevados a un relleno de seguridad sin tratamiento.

 ¿Qué debería pasar?

Estos residuos deberían pasar por procesos de tratamiento, como:

  •  Termodesorción térmica: separa el aceite mediante calor, recupera el hidrocarburo y deja el residuo sólido tratado.

  •  Biorremediación: más lenta, pero útil para bajar TPH con ayuda de bacterias.

  •  Encapsulado o solidificación: como último recurso para residuos que no pueden tratarse eficazmente.

 ¿Y qué pasa en la práctica?

  • Muchas veces los camiones con material con más del 30-40% de hidrocarburo llegan a las plantas, que tienen capacidad limitada.

  • En algunos casos, el residuo se “diluye” con tierra o materiales inertes para simular que el TPH está por debajo del 1%, algo que viola la normativa.

  • También se ha denunciado que no siempre hay seguimiento en tiempo real ni controles independientes del contenido de hidrocarburos, lo que pone en duda el proceso.

¿Qué dice la ley en Neuquén?

Según la Resolución N° 313/10 de la Secretaría de Ambiente de la Provincia de Neuquén (aún vigente y clave para este tema), los residuos peligrosos generados en operaciones petroleras no pueden ser dispuestos de manera final si contienen más de 1% de hidrocarburos totales (TPH).

Esto equivale a:

  • 10.000 ppm (partes por millón) de hidrocarburos.

  • Por encima de ese valor, los residuos deben ser tratados obligatoriamente antes de ser dispuestos.

 ¿Qué implica esto?

  • El tratamiento (como la biorremediación, termodesorción o encapsulado) debe reducir los TPH por debajo del 1% para que puedan ser enterrados en rellenos de seguridad.

  • Si no se alcanza ese valor, el residuo no puede legalmente ser dispuesto como residuo inerte.

  • Esta norma aplica principalmente a los cuttings de perforación base aceite, que por naturaleza tienen altos niveles de TPH.

 

Fuente: vmo

Comentarios
Volver arriba