
Aconcagua Energía busca renacer en Mendoza y apuesta a Vaca Muerta con Payún Oeste
Tras meses de turbulencias financieras y una reestructuración de deuda que cambió por completo su estructura accionaria, Aconcagua Energía intenta dar vuelta la página y posicionarse.
El desembarco de Pablo Iuliano, exCEO de YPF, al frente de la compañía marca el inicio de una etapa en la que el foco estará puesto en el desarrollo no convencional, con la mira puesta en Vaca Muerta.
El respaldo político y la nueva gestión
En Mendoza, el gobernador Alfredo Cornejo y la ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre, recibieron a Iuliano junto a directivos de la firma. Allí se repasaron planes de inversión y las oportunidades que ofrece el no convencional en el sur provincial, especialmente en el área Payún Oeste, en Malargüe.
“Mendoza con el no convencional tiene una oportunidad que no se ha explorado del todo ni desarrollado. Sabemos que el recurso está y creemos que se trata de una gran oportunidad para el futuro energético de la provincia”, sostuvo Iuliano.
El ejecutivo, sin embargo, aclaró que la estrategia de la compañía no dejará de lado los proyectos convencionales: “Debemos ser eficientes y avanzar en la incorporación de capital y materiales. Vamos a estabilizar la producción. Eso es clave para apuntalar el desarrollo inmediato”.
Payún Oeste: la apuesta fuerte
El bloque de Payún Oeste, sobre la lengua mendocina de Vaca Muerta, llevaba más de una década inactivo. Ahora, la empresa planea reactivarlo con una inversión de USD 8 millones en los próximos diez años, de los cuales USD 7 millones se ejecutarán en los primeros cinco.
El plan contempla reactivar pozos inactivos, perforar un nuevo pozo, realizar estudios geológicos avanzados e instalar infraestructura de superficie, además de avanzar en saneamiento ambiental. La expectativa oficial es que la iniciativa aporte producción, empleo y nuevas regalías para la provincia.
Un portafolio diversificado
Además de Payún Oeste, Aconcagua Energía opera en Chañares Herrados, Puesto Pozo Cercado Oriental, Atuel Norte Explotación y Confluencia Sur, con inversiones comprometidas que superan los USD 130 millones.
La compañía también diversificó su matriz hacia las energías renovables, con los parques solares Aconcagua I (90 MW) y Aconcagua III (25 MW) en Luján de Cuyo, que ya inyectan electricidad al sistema nacional.
La deuda y el salvataje
El relanzamiento de Aconcagua se produjo tras un delicado proceso de reestructuración de deuda, iniciado en julio de este año, cuando la petrolera incumplió pagos por más de 8.000 millones de pesos en tres series de Obligaciones Negociables.
La solución llegó con la incorporación de Tango Energy como accionista controlante, que tomó el 93% del capital social de la compañía y de su subsidiaria Aconcagua Energía Servicios. La operación incluyó una capitalización de USD 36 millones, con el objetivo de fortalecer el patrimonio y financiar un plan de crecimiento.
Con la nueva integración accionaria, el capital social de Aconcagua pasó de $2 millones a $28,5 millones, un salto clave para recuperar solvencia.
El desafío del shale mendocino
Para Iuliano, el gran desafío será trasladar la experiencia de desarrollo no convencional de Neuquén hacia el sur de Mendoza. El potencial geológico está identificado, pero las condiciones de inversión, infraestructura y regulaciones serán decisivas para que el shale mendocino deje de ser promesa y se convierta en producción real.
“Una vez saneada la compañía, tenemos que avanzar con el desarrollo para el crecimiento. Ese desarrollo está en explotar los bloques de shale que van a permitir compensar el declino y hacer que la compañía pueda crecer en producción generando mejores resultados para sus accionistas”, subrayó el CEO.
Fuente: vmo